Graciela Iturbide: Retrospectiva (1969-2008)
Reforma No.s/n
Col. Abeto
Tel. 5553-6233
Si pensamos en los momentos de mayoraltura y trascendencia en la historia de la fotografía mexicana, nosencontramos de manera irremediable con dos nombres consagrados: Manuel ÁlvarezBravo y Graciela Iturbide. Ambos personajes, no por coincidencia, estuvieronfuertemente vinculados entre ellos.
De Álvarez Bravo, Graciela Iturbide(México, 1942) aprendió a intuir la fuerza hipnotizante del paisaje folclóricomexicano. Como su asistente y discípulo, tomó las profundidades cromáticas delmaestro oaxaqueño, centrando en su imaginario de blancos y negros la belleza delos contornos más básicos del país: el campo, su gente, el vestido, susdinámicas de género. Sin esa guía inicial, se antoja difícil que la exitosafotógrafa pudiera haber alcanzado los reconocimientos históricos que ha gozado.
Sin embargo, si algo demuestra la Retrospectiva presentada en el Museo deArte Moderno, es que Iturbide encontró y reforzó su autonomía desde añostempranos. Su obra refleja un amor profundo e intrigante al país que sirve demodelo, dejando atrás los surrealismos aparentesde su mentor y enfocándose en las poderosas imágenes que encaran la humanidadmás pura de lo mexicano.
Cuarenta años de trabajo, compilado encientos de imágenes inéditas y reconocidas, se concentran en los 8 núcleostemáticos de la exposición: retratos personales, series con indios sonorenses,la legendaria "Nuestra señora de las iguanas" que toca la región juchiteca,rituales, fronteras, jardines, museos, y claro, un pequeño y flamante homenajea Frida Khalo. Una colección compleja en lo temático que no deja nunca de tocarlas fibras elementales de la fotografía de Iturbide: místicas realistas,realidades mágicas e íntimas, una pasión innegable por el fenómeno de lacultura.
"Son fotografías intensas, hipnóticas,fascinantes y, a la vez, están profundamente asentadas en lo real", dice MarthaDahó, curadora de la muestra.
Por esa extraña combinación de factores,disímiles pero muy de lo nuestro, esque Graciela Iturbide se ha convertido en objeto de leyenda; en 2008 fue receptoradel Premio Haselblad de Fotografía, el más prestigioso reconocimiento dentrodel campo.
Fundamental para todo iniciado yprincipiante en los asuntos del arte.