La revolución somos nosotros
Hidalgo No.39
Entre Dos de abril y Valerio Trujano
Col. Centro De La Ciudad De México
Tel. 5521-2244
No podríaentenderse la evolución del arte a lo largo del siglo XX (mucho menos la de losúltimos años) sin un análisis cuidadoso de la obra y vida de Joseph Beuys(Alemania, 1921). Es un estandarte, teórico y estético, sin el cual muchas delas principales perspectivas actuales en el ejercicio artístico no podríanhaber surgido.
Sinembargo, su peso e importancia no recata la complejísima naturaleza de suobra. Las conexiones mentales logradas por el alemán, que cruzan loscaminos de la naturaleza, el Cristianismo, las revoluciones sociales y losparámetros científicos (la idea de calor, por ejemplo, es esencial paraentenderle), son de un carácter tan mítico y esotérico que resultan enajenantespara el incaut; hay que partir, entonces, de un acuerdo común, el más sonado desus conceptos: el artista social.
Beuysfue, fundamentalmente, un maestro. Así lo expresó en numerosas ocasiones y estaactividad da certeza a sus intereses estéticos. Como docente, ejercitó todassus prácticas sociales: todo el mundo es un artista, maneja su vida con lacreatividad de un artista, y la pureza misma del arte puede devenir de unproceso colectivo.
En este tenor,hacía ejercicios de sumo interés: rodeaba a sus estudiantes con diversosobjetos y mandaba posicionar las cosas de tal forma que todos ellos, incluidostodos, estuvieran de acuerdo con el acomodo. Grandes conciertos de ruidosimprovisados, otra de sus actividades recurrentes, para que sus discípulosencontraran formas claras y acordadas para comunicarse... sin haber establecidoun código lingüístico previo.
Por eso Larevolución somos nosotros llevael título que lleva y su acto curatorial es tan congruente. En la muestra,observamos cerca de 200 carteles producidos por Beuys y los suyos, carteles confines sociales tan claros como cualquier montada propagandística.
El arte comomedio de comunión social es la máxima reinante a lo largo de la exposición, queexhibe también el potencial estético de Beuys como un atractivo. Su obra,digamos, más "reitnal", más de los ojos.
Nosencontramos, por principio histórico, con una de las exposiciones másimportantes del año. Nunca antes se había reunido tanta obra de Beuys ennuestro país. Quizá no sea la retrospectiva más completa de su obra (faltan lasinstalaciones, los videos, los dibujos, los pizarrones, las conferencias), perosin duda calma las ansias de algunos por acercarse más al mundo del maestroaléman.
Maestro, entodos los sentidos.