Chilango

Ya abrió Chuck E. Cheese’s México (y lo visitamos)

(Foto: HAJ)

Visitamos a un famoso ratón en su propia casa y no, no estamos hablando de “Miguelito”, sino de Chuck, un personaje célebre en Estados Unidos pero algo desconocido en México.

Si creciste en los 80 o 90 seguramente oíste hablar de este concepto gringo: se trata de un espacio cerrado donde los chamacos pueden pasar toda una tarde jugando videojuegos y juegos de destreza mientras devoran la famosa pizza del lugar en medio de fiesta, pastel y diversión.

Y si además eres fan de los videojuegos, seguramente te pasaste tu infancia envidiando a los niños vecinos del norte por poder acudir a este lugar de ensueño que fue fundado por el mismísimo Nolan Bushnell, creador del Atari.

(Foto: HAJ) ((Foto: HAJ))

“Poquitos” años después, por fin tu sueño noventero se hará realidad al visitar con tus chilanguitos el primer restaurante Chuck E. Cheese’s que abre en el DF, en Santa Fe, para ser exactos.

Videojuegos, regalos y comida, ¿qué podría salir mal?

 

El concepto

Chuck E. Cheese’s es un restaurante y área de juegos donde puedes ir con tus chilpayates a divertirse o hasta organizar la fiesta.

Los juegos son en su mayoría electrónicos y hay para todas las edades: desde los facilitos para los más pequeños, hasta los más maduros para los preadolescentes (pero no te apures, ninguno de ellos muestra violencia extrema).

Lo que más me gustó de su variedad de videojuegos es que aunque no quieras te vas a divertir con ellos, incluso (o sobre todo si) eres adulto. Hay desde los más retro como Pac-Man hasta los más modernos como los de Guitar Hero (si no has jugado ninguno de ellos, ya sal de tu concha…). Ya por esto de entrada vale la pena ir aunque no tengas hijos. Además, los dueños del lugar siempre tratan de cambiar los aparatos para que nunca se vean viejos y siempre estén los juegos “de moda”.

((Foto: HAJ))

(Foto: HAJ) ((Foto: HAJ))

Pero también están los típicos juegos de destreza en donde avientas pelotitas o encestas balones de basket.  Así mismo, hay una estructura de túneles y tubos que los niños pueden explorar a su gusto, juegos mecánicos sencillos y más sorpresas.

(Foto: HAJ) ((Foto: HAJ))

Lo más padre de estos juegos es que la mayoría les darán tickets dependiendo de lo bien que les haya ido en el reto (hay otros que no tienen reto, por lo que ganas tickets aunque falles).

(Foto: HAJ) ((Foto: HAJ))

Al final de su visita o durante ella pueden cambiar esos tickets por regalos muy variados, o si no pueden irse y acumularlos para acudir en otra ocasión a canjearlos por un premio megachoncho. Nos contaron que los premios más solicitados son el peluche de Chuck pequeño y la lonchera.

¿Cuántos te faltan? (Foto: Cortesía)

 

La comida 

Probé la comida del lugar y hay que decir que no es su fuerte. Comí pizza, su platillo más popular, y nuggets de pollo BBQ. Si bien la pizza está muy lejos de ser incomible, no es extraordinaria. Lo que sí estaba muy sabroso fue el pollo.

Yummy! (Foto: HAJ) (Foto: HAJ)

Hay una barra de ensalada ilimitada para los que quieren cuidar la línea, refresco ilimitado, una estación de café y andan viendo si ponen hasta chela de barril para los papás (claro, todo con moderación: ¡imagínate que te emborraches en la fiesta de tu hijo/a y lo dejes en ridículo!), una adición que no existiría en otro país más que en México. Todo esto con el fin de que los papás también disfruten de su estancia en el lugar, aunque si de entrada no te diviertes con los juegos, ¡algo está mal en tu vida! 

No vives de ensalada (Foto: HAJ) ((Foto: HAJ))

Existen diversos paquetes de comida que incluyen “fichas”, mismas que se utilizan para los videojuegos (un gran plus es que todos los juegos cuestan sólo una ficha. Es una “tarifa” estándar. También puedes comprar fichas por separado). Elige el que más te convenga o, si van con más banda, contraten alguno de los salones para organizar una fiesta: ellos ponen platos, gorros, cubiertos, vasos y mucha diversión. Hasta hay espacio para colgar la piñata.

(Foto: HAJ) ((foto: HAJ))

Si quieres un cuarto “privado” para armar la fiesta, te sugerimos reservar con 20 o 30 días de anticipación. Si quieres ocupar una de las mesas grandes del fondo, con que la pidas una semana antes basta. El tiempo promedio en que puedes rentar el espacio es de dos horas y media y se cobra por niño, mientras que los adultos pagan aparte lo que consumen.

Otros platillos disponibles son las alitas, sándwiches y postres (también hay opciones kosher). Debes saber que toda la comida se hace en el momento y en el lugar, incluyendo la masa de las pizzas, por lo que el servicio no será rápido, y menos cuando está atascado. Pero esto no es problema porque puedes ir pidiendo la comida mientras los chamacos están juegue y juegue, y así cuando se cansen, todo estará listo. 

¿Qué premio más a querer? ((Foto: HAJ))

Las mesas están bien repartidas en el lugar, pero si te molesta la musiquita de los shows (que la verdad a la larga llega a cansar porque es muy repetitiva), te recomendamos que busques una mesa lejos del escenario.

 

La seguridad

Esto es un aspecto muy importante, por eso siempre hay gente de seguridad en todos lados (no molestan) y cámaras discretas. Además, tienen un control a la entrada del lugar gracias al cual no permiten que ningún niño salga solo.

(Foto: HAJ) ((Foto: HAJ))

Tampoco puedes salir sin los mismos niños con los que entraste. Es decir, si vas con dos chavitos te ponen un sello para identificarlos, así que la única forma en la que puedes salir es con los mismos dos niños con los que entraste (no puedes salir con uno y dejar uno adentro). Se pide que siempre haya un adulto responsable de los niños dentro del lugar. Si vas con tu pareja, uno de ustedes siempre debe permanecer dentro con los niños.

¿Dudas? Visita su sitio web.

¿Regresaría? Sin duda.  Todavía me faltan muchos tickets para darme los mejores premios.

 

Chuck E. Cheese’s
Gran Patio Santa Fe
Av. Prolongación Paseo de la Reforma 400
Peña Blanca Santa Fe
Álvaro Obregón
domingo a jueves de 9am a 10pm
viernes y sábados de 9am a 11pm
5292 5904