Una auténtica leyenda. No hay gourmet underground que no conozca este templo de la gastronomía cutre.

Longaniza, suadero y chicharrón preparados por el mismísimo Don Beto, quien lleva más de 35 años entregado a su taquería. Orgulloso nos cuenta de su invento: tacos aderezados con el asiento de todos los ingredientes que quedan al fondo del cazo. «Al principio le llamaban shi-shi, basura, porquería o carbón, hasta que se bautizó como cochi o cochinada», dice orondo. Lo cierto es que es una verdadera obra maestra y aportación universal, delicia tóxica para paladares rudos. De ahí su vocación nocturna.

Si no quieres probar El taco “Cochi” (Cochinada) puedes ordenar bisteck con queso y pastor que son igual de buenos que cualquier otra especialidad del local, en especial si le agregas su salsa roja especial.