Nacú: flautas ahogadas de jaiba y otras ricuras jarochas

Este sí es un lugar ÚNICO en la ciudad.

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Margot Castañeda

Los veracruzanos que viven en la Ciudad de México me entenderán: vivo buscando la sazón de mi abuela en cualquier lugar que anuncie comida de Veracruz y casi siempre salgo decepcionada. Sin embargo, Nacú Restaurante Veracruzano, de pronto, cumplió esa fantasía Ratattuilesca.

Nacú es una terraza fresca e informal, con mesas de jardín que seguramente te tocará compartir si el lugar está muy lleno. No hay más que hablar del lugar, vamos a la comida.

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Azucena Pacheco

También te recomendamos: Tenxokotl: cantina y centro cultural donde la comida no se cobra 

Qué está rico en Nacú Restaurante Veracruzano

Comienzo con un chilpachole de jaiba y camarón, más sustancioso que un caldo convencional. Lo que le da su sabor característico es el chile chilpaya, típico de Veracruz, combinado con caldo de jitomate, alcaparras y aceitunas. Me sorprende que los mariscos están completamente embebidos en el sabor del caldito, pues en muchos lugares no saben a nada.

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Azucena Pacheco

Después de tu chilpachole, lo mejor es pedir un poquito de todo. Seguimos con las famosas flautas ahogadas de jaiba, con un relleno cremosito de jaiba con aceitunas y alcaparras y acompañadas de salsita verde picante y su crema, quesito, jitomate y aguacate. ¡Se disfruta chopearlas en la salsita!

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Margot Castañeda

Después de las flautas ahogadas de jaiba, que sólo encontrarás en Nacú Restaurante Veracruzano, seguimos con una tostada Sirena negra de ceviche de pulpo y camarón (fresquísimos) con jitomate, cebolla, cilantro, habanero y salsas negras, más picosito pero sin lágrimas ni mocos. Y luego, unos ostiones charro negro para compartir, frescos y con sabor a mar y aceite de oliva.

También checa: El birriamen vegano llegó a Caldos Ánimo

Los tragos y los postres en Nacú Restaurante Veracruzano

Cerramos con el postre que me llevó a mi momento Ratatouille: buñuelos típicos veracruzanos, crujientes y doraditos, bañados en su miel de piloncillo y coronados con helado de vainilla.

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Azucena Pacheco

Acompáñalos con un jarrito de café de olla o un torito, con la receta secreta que lleva alcohol de caña, leche y frutas naturales como guanábana, coco, fresa y mango, o la tradicional de cacahuate.

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Azucena Pacheco

También te recomendamos: Ginza: una barra de sushi callejera con comida de lujo

Nacú significa corazón en totonaca

Nacú Restaurante Veracruzano comenzó muy cerca de su locación actual hace 5 años, cuando Martín Ferrari comenzó a vender antojitos en el food truck que permanece al fondo del local. Hace tres años se unió con su padre, su hermano José Ramón y su amigo Jonathan Becerra (a quién seguro reconocerás de La Voz México) y lo convirtieron en restaurante. Ellos llevan la sazón jarocha en la sangre, pues su bisabuela fue de las primeras en tener una palapa a la orilla del mar en su natal Boca del Río. Más tarde sus abuelos manejaron con éxito los restaurantes Pardiños que fueron muy famosos en CDMX por más treinta años, y ahora Martín retomó el recetario familiar, que incluye las flautas ahogadas de jaiba, únicas en la Ciudad de México.

Nacú Restaurante Veracruzano
Foto: Azucena Pacheco

Nacú Restaurante Veracruzano

Dónde: Alfonso Esparza Oteo 108, Col. Guadalupe Inn
Horarios: lun-dom: 9:00-18:00
Cuánto: $150 por persona, tc: todas