Los Almendros: Junto a unos ricos huevos motuleños, no pueden faltar algunas piezas de rico pan y un café de olla. Servido en tradicional jarrito de barro y preparado a la manera tradicional con piloncillo y canela. Para los puristas, endulzar el café es una aberración, sin embargo, es un recurso el cafecito dulzón y aromático para sentir el patriotismo elevado. Para que no lo confundas: al café de olla también se le ha llamado “de rancho”.