Chilango

Literatura Mirrreynal

Especial

SEX CODE: El manual práctico de los maestros de la seducción 

SexCode (Especial)

Una de las preocupaciones principales de todo mirrrey es la cacería de lobukis, o sea, el ligue. Este libro tiene todos los secretos que deben conocer, así que ya no tendrán que preocuparse porque las lobsters los rechacen. 

Seguramente en alguna sección del libro aconseja que se abrochen la camisa, se quiten sus rosarios de madera y le bajen a la cantidad de gel que usan. Eso no está cool, goeee. 

Quiúbule con… 

Quiúbule… (Especial)

Este libro en todas sus versiones es un must para todos los papaloys. Aquí, el mismísimo Yordi Rosado te explica qué onda con tu cuerpo, las adicciones, el ligue y todas esas cosas que siempre has querido preguntar, pero jamás te atreviste a hacerlo

Un verdadero mirrrey lo usaría como su libro de cabecera, para así consultarlo en los momentos de angustia más agobiantes del día a día.

Código Da Vinci 

Código Da Vinci

Esta serie de libros de Dan Brown te ayudará a parecer un lector refinado y te llenara de teorías de conspiración que siempre son buenos temas para cuando las fiestas se tornan aburridas… porque ya no hay bacacho.

Puedes comprar el libro y presumirlo entre tus amigos, aunque sólo hayas visto la película y sigas sin entender muy bien nada. 

El Alquimista 

Alquimista (Especial)

Paulo Coelho es un maestro de la literatura de Sanborn’s. Así que su obra es totalmente im-pres-cin-di-ble en tu colección de libros. Sus temas suelen ser sobre el hombre en búsqueda de sentido y otras cuestiones espirituales. No sabes, tal vez te ayude a que dejes de pensar en tantas nimiedades y te pongas en los zapatos de “Jaime”. 

El Cuerpo Perfecto en 4 horas 

El cuerpo (Especial)

Todo mirrrey debe preocuparse por su aspecto físico para poder salir perfecto en las fotukis. Por eso este libro es tan importante para todos. Así tendrás el cuerpazo que siempre quisiste y, si le sumas la sabiduría de los libros antes mencionados, serás todo un lord en el antro y en la vida real.

¡Suerte, papalord!