La matanza del 68 en tres piezas impactantes

Hoy también fue un día soleado, exposición sobre el 2 de octubre

Fernando Sánchez Castillo, quien ya ha expuesto en museos como el Tate Modern en Londres y el MoMA PS1 en Nueva York, es un artista español de carrera relativamente corta, pero que va ganando presencia a través de su trabajo.

Su obra es interesante y provocadora: se dedica a pensar el monumento de una manera distinta, una que no esté del lado de las historias oficiales y las “verdades históricas”.

En Hoy también fue un día soleado hace precisamente eso abordando la matanza estudiantil de Tlatelolco en octubre de 1968.

Los detenidos

La pieza principal es una enorme escultura –sólo un centímetro menos alta que el David de Miguel Ángel, 5,17 m– que recrea a uno de los detenidos de aquel día: manos a la pared por encima de la cabeza, viendo al suelo y con lo pantalones abajo. Lo interesante de ésta es que, en el tenor de monumento, exalta la humillación a la que fueron sometidos los estudiantes, recordando así los pequeños detalles que tienden a olvidarse