Enrique Jeik en el MUAC
Isurgentes Sur No.3000
Entre Centro Cultural Universitario
Col. Copilco Universidad
Tel. 5622-0404
Por Mariana R. Lorenzano
Llegué al MUAC para descubrir una "exposición de esculturacontemporánea". En las salas convideos de Obstruir, destruir, ocultar(abierta al público hasta el 27 de noviembre del presente año) se crean danzasescultóricas a través de actos fuera de lo cotidiano para grandes máquinas deconstrucción. Se trata de formas a veces directas, a veces intuidas, temasde violencia y represión: taladros chocando, garras mecánicas lastimandobloques de cemento, y otros muchos elementos que conviene ver más que describir.
La palabra escultura mepareció un término no-del-todo-atinado para explicar la obra del argentinoEnrique Jeik. Para mi, la escultura era un ente silencioso que se apreciabacon la vista y el tacto (cuando los custodios y la antigüedad de la pieza lopermiten), pero nunca pensé en el oído como un sentido importante para elabsorbimiento total de esta manifestación artística. Fue una sorpresa, al iravanzando en las salas del museo, captar por todos lados sonidos chocantes,metálicos, violentos... pensé que me estaba acercando a una fábrica donde más queproducción, había destrucción.
Este sentimiento creó un ambiente totalmente opuesto a la idea demuseo como recinto sagrado que se tiene usualmente (no toco, no grito, nocorro). Me hizo reflexionar: el concepto "contemporáneo" da pie a nuevas formasde captar el arte: en este caso, involucra sentidos no tradicionales en laapreciación de obras que tampoco son tradicionales. La caja blanca quedóabierta y expuesta sin pudor. Al hacerlo, se confirma que el arte de hoy nosólo es multidisciplinar, sino también multisensorial. Recomiendo prestaratención a las reacciones corporales que producen las obras de Jeik tomando encuenta no sólo la vista, sino los otros cuatro sentidos, que a veces parecenestar menospreciados al pensar que la creación visual entra sólo por los ojos.