Dark Trees
Galería Hilario GalgueraArray
Francisco Pimentel No.3
Col. San Rafael
Tel. 5546-6703
El artista vivo más cotizado del mundo, regresa a México. La muerte es una vez más, la protagonista de su trabajo.
Una sola obra suya alcanzó en 2007, la cifra de 74 millones de euros, se trataba de For The Love of God (Por el amor de Dios) un cráneo humano con diamantes incrustados, que continuaba la tendencia sórdida de Damien Hirst (Bristol, Inglaterra, 1965), el artista cuyas obras más notables eran las de animales muertos conservados y suspendidos en vitrinas con formol: ovejas, tiburones, becerros y vacas, nos regalaban para la posteridad su rictus mortem.
A Hirst, el terrible, el maldito, el éxito desorbitado lo llevó a declarar "Me aburrí de ser quien era" es quizá por eso que en 2005 llegó a México donde nadie lo conocía y se podía pasear a su antojo por las calles de la colonia San Rafael y hasta se daba el lujo de asistir a la lucha libre. Mientras en su estudio en Londres, lo esperaban sus 150 asistentes. Hoy regresa y lo hace con obra inédita; sospechamos que su apego es en parte, porque la muerte en este país no incomoda, fascina.
La última vez que Damien expuso en el DF fue en 2006, había trabajado aquí, sus famosos spin y spot paintings que enloquecían a los coleccionistas y a la crítica alrededor del mundo, su galero Hilario Galguera afirmaba "Esos trabajos pasarán a la historia como las obras de su etapa mexicana".
Morados negros y azules, es la gama tonal de los bosques nocturnos, que hoy nos presenta en Dark Trees, una serie de 35 óleos que lo hicieron retirarse del confort del éxito probado con sus esculturas e instalaciones, para pintar en solitario en su casa de Devon, Inglaterra, nuevamente cráneos, estructuras óseas de animales y personas, puñales amenazantes y una medusa en la oscuridad del bosque, nos vuelve a enfrentar al fin de la vida. El suicidio de su amigo el artista Angus Fairhurst, es la causa de la reinvención creativa y de la oscuridad que hay en ella.
Aunque se trata de óleo sobre tela, Dark Trees conserva el estilo de los anteriores trabajos del artista inglés. Es fuertemente marcada su influencia Baconiana (que el mismo ha aceptado) y cuyo ánimo lúgubre, adoptó para dotarlo de una brillantez que seguramente al mismo Bacon encantaría.
Quizá para muchos la importancia de asistir a la Galería Hilario Galguera a ver las obras del artista más influyente de nuestra época, sólo sea para estar IN. Para otros, radicará en ser testigos del cambio de tuerca que Hirst le imprime a su carrera, otra vez en México y se sentirán parte de un momento trascendental en la historia del arte.
Una sola obra suya alcanzó en 2007, la cifra de 74 millones de euros, se trataba de For The Love of God (Por el amor de Dios) un cráneo humano con diamantes incrustados, que continuaba la tendencia sórdida de Damien Hirst (Bristol, Inglaterra, 1965), el artista cuyas obras más notables eran las de animales muertos conservados y suspendidos en vitrinas con formol: ovejas, tiburones, becerros y vacas, nos regalaban para la posteridad su rictus mortem.
A Hirst, el terrible, el maldito, el éxito desorbitado lo llevó a declarar "Me aburrí de ser quien era" es quizá por eso que en 2005 llegó a México donde nadie lo conocía y se podía pasear a su antojo por las calles de la colonia San Rafael y hasta se daba el lujo de asistir a la lucha libre. Mientras en su estudio en Londres, lo esperaban sus 150 asistentes. Hoy regresa y lo hace con obra inédita; sospechamos que su apego es en parte, porque la muerte en este país no incomoda, fascina.
La última vez que Damien expuso en el DF fue en 2006, había trabajado aquí, sus famosos spin y spot paintings que enloquecían a los coleccionistas y a la crítica alrededor del mundo, su galero Hilario Galguera afirmaba "Esos trabajos pasarán a la historia como las obras de su etapa mexicana".
Morados negros y azules, es la gama tonal de los bosques nocturnos, que hoy nos presenta en Dark Trees, una serie de 35 óleos que lo hicieron retirarse del confort del éxito probado con sus esculturas e instalaciones, para pintar en solitario en su casa de Devon, Inglaterra, nuevamente cráneos, estructuras óseas de animales y personas, puñales amenazantes y una medusa en la oscuridad del bosque, nos vuelve a enfrentar al fin de la vida. El suicidio de su amigo el artista Angus Fairhurst, es la causa de la reinvención creativa y de la oscuridad que hay en ella.
Aunque se trata de óleo sobre tela, Dark Trees conserva el estilo de los anteriores trabajos del artista inglés. Es fuertemente marcada su influencia Baconiana (que el mismo ha aceptado) y cuyo ánimo lúgubre, adoptó para dotarlo de una brillantez que seguramente al mismo Bacon encantaría.
Quizá para muchos la importancia de asistir a la Galería Hilario Galguera a ver las obras del artista más influyente de nuestra época, sólo sea para estar IN. Para otros, radicará en ser testigos del cambio de tuerca que Hirst le imprime a su carrera, otra vez en México y se sentirán parte de un momento trascendental en la historia del arte.