Los protagonistas de esta historia, Wenses y Lala, crecieron e hicieron su vida en algún lugar perdido del litoral del norte de México. La obra habita una atractiva atemporalidad que consigue, por su misma amplitud, situarse en cualquier momento de nuestras vidas o la de nuestros ancestros. Wenses y Lala aprendieron juntos, todo de la vida. Juntos en todas las adversidades; juntos y optimistas hasta el final, porque eso sí, ellos no son de lágrimas, de lágrimas fáciles, nunca lo han sido.