La película El niño y la garza de Studio Ghibli llega a las salas de cine tras una larga espera de 7 años. El largometraje que sacó de su retiro al maestro Hayao Miyazaki es una semiautobiografía que contiene muchas reflexiones acerca de lo que ha sido su vida y lo que quiere dejar a su descendencia y público. Sin embargo, el proceso para llegar a su proyección no fue nada fácil, pues la producción que inicio desde 2016, tuvo varios contratiempos

El primero, que a sus entonces 75 años, Hayao Miyazaki ya no podía dedicarse a su arte con el mismo ritmo que antes. Después la llegada de la pandemia por Covid-19, que complicó los procesos de animación. Y aún más importante, el lamentable fallecimiento de Isao Takahata, mentor y amigo de Miyazaki y cofundador de Studio Ghibli, un suceso que provocó un fuerte impacto en el cineasta.

A pesar de todo y con mucho trabajo, el estudio pudo entregar siete años después una de sus cintas más esperadas, pero… ¿Valió la pena? La respuesta definitivamente, es sí.

¿De qué trata El niño y la garza?

Kimi-tachi wa Dō Ikiru ka es el título original en japonés de esta película, el cual hace referencia a la novela homónima de Genzaburo Yoshino de 1937 y que se traduce literalmente a “¿Cómo vives?".

Como hiciera en otras ocasiones, el director y guionista tomó esta obra para utilizarla como punto de partida y desarrollar temas que eran importantes y muy personales para él.

El niño y la garza de Hayao Miyazaki.
Foto: Cortesía Cine Caníbal.

El niño y la garza (título que se usa para el mercado internacional) se sitúa durante la Guerra del Pacífico y nos presenta a Mahito Maki, un niño de 11 años, de clase media que pierde a su madre tras el bombardeo al hospital donde se encontraba. Años después su padre se lo lleva a vivir al pueblo donde él radica y fabrica piezas para aviones de guerra. Ahí lo espera amorosamente su nueva madrastra embarazada Natsuko, quien a su vez es la hermana menor de la difunta madre de Mahito.

Mientras su padre continúa con su trabajo, el jovencito trata de adaptarse a su nueva vida sin resignarse por su pérdida, vive en su propio mundo y forma una fuerte relación con las guardianas de la memoria de la casa familiar.

Tras una pelea en la escuela, donde él mismo se lastima con una piedra para tener pretexto de no asistir, conoce una extraña garza gris que habla y con la que entabla una amistad. Esta lo guía a una torre que conecta a otra dimensión, donde comienza un viaje que lo hará replantearse su forma de vivir.

La película más personal de Miyazaki

Esta cinta llena de fantasía, resulta casi como una autobiografía de Miyazaki, pues varios aspectos que la conforman son parte de la vida del director. Si bien, la madre de Hayao no murió antes de la guerra, sí padeció de los pulmones y estuvo varios años en cama, el padre de Miyazaki se dedicaba a producir partes de avión para el Zero, lo que puso a la familia en una situación de vida muy cómoda durante los peores años de la guerra.

A través de Mahito, Hayao Miyazaki hace una reflexión de lo que ha sido su vida y al mismo tiempo invita a los espectadores a hacernos las mismas preguntas que él se hace, entre ellas el "¿Cómo vives?".

La cinta está cargada de simbolismos y fue creada para que quienes la vean no solo la aprecien como una narrativa tradicional, sino para que de verdad los ponga a pensar y profundizar sobre el camino que están siguiendo.

Otro lugar en donde vemos plasmada la dinámica del director es sin duda en el viejo y el niño, por una lado la experiencia y el cuerpo físico que envejece, y por el otro la rebeldía y creatividad que aún posee en su mente y que a sus 82 años lo mantienen con ganas de seguir creando.

El niño y la garza cuentan con un gran reparto de doblaje al español

Por si todo lo dicho anteriormente no fuera suficiente, otra de las razones por las que no te puedes perder El niño y la garza es por el doblaje al español latino.

Bajo la dirección de Leyla Rangel, las voces que dan vida en español a los personajes lograron un magnífico trabajo y mantuvieron la esencia de la película, respetando la cultura y visión de origen.

Uno de los trabajos a destacar es sin duda el de Alfonso Herrera, quien da voz a la garza gris. El actor logró modular su voz a tal grado que no pensarías que en realidad es él, lo que en el trabajo de doblaje resulta todo un halago.

Junto a él trabajaron grandes talentos como Emilio Treviño como Mahito, Elizabeth Infante como Lady Himi, Marisol Romero como Natsuko, Gerardo García como Shochi Maki, Alejandro Villeli como Tío Abuelo y Valca Ponzonelli como Kikriko.

El niño y la garza es una de las películas que definitivamente tienes que ver antes de que acabe el año por el pedazo de obra de arte que es y el mensaje que comparte. Pero también porque después de verla queda la sensación de que esta podría ser la hermosa despedida del maestro Miyazaki.

La cinta tiene su preestreno este 25 de diciembre en algunas salas de cine, pero podrás verla en todas —incluyendo la Cineteca Nacional en versión doblada y subtitulada— a partir del próximo 28 de diciembre de 2023.

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