Por:
Ruy Feben
Afina el micrófono: tu público te aclama.
Llega el sábado por la noche y, muchas veces (salvando otras
opciones), llega la terrible disyuntiva: ¿ir de antro o ir al canta
bar? Están los que se quieren lucir bailando contra los que se quieren
lucir cantando, los que prefieren el escenario a sus pies y… los que lo
prefieren a sus pies, también. ¿Qué decidir?
Pues decidir, nada:
para estos grupos de amigos que no saben decidir entre la cantada y la
bailada, está el Cotton. Tienes un escenario para echar las rolas más
sentidas; pero también, entre rolas y por buenos ratos, tienes el resto
del bar, para echar la bailada.
Los precios son accesibles; un
trago normal te cuesta alrededor de $50. El acceso no es tan estricto,
pero, eso sÃ, te piden ID aunque te veas de 40. El ambiente es
relajado, aunque es muy común encontrar el lugar lleno a reventar. La
decoración, llena de espejos, y de corte muy “antrosoâ€, no te deja
lugar a dudas: acá se viene uno a divertir.
Lo mejor es ir a
este lugar con un buen grupo de amigos, y reservar siempre. También
procura llegar temprano. Obvio, si pides botella es más fácil estar
cómodo en tu propia mesa. De destacar es su lista de canciones para el
karaoke: amplia, variada y divertida. No hay pierde.