5 sorpresas de “The Spoils of War”, el cuarto episodio de GoT

Game of Thrones The Spoils of War
Foto: Cortesía HBOEl cuarto episodio de Got tuvo momentos memorables.

No está demás decir que esto incluye spoilers ¿o sí?

La séptima temporada de Game of Thrones ha llegado a la mitad y, como ha sido la norma en este año, “The Spoils of War” nos trajo un episodio lleno de elementos dignos de recordar y analizar a fondo.

1. Arya vuelve a casa

Aunque no fue tan emotiva como la reunión de Jon y Sansa, ver a las niñas Stark finalmente reunidas fue un gran momento, uno que muchos creímos que nunca sucedería.

Lo importante aquí no es la carga emocional de dos hermanas encontrándose, es la forma en la que se encuentran, asumiendo cada una que la otra persona ha cambiado completamente… y eso sería lo normal de pensar.

Pero no es así, después de tanto tiempo, fue increíble ver que Sansa, la niña que sólo quería ser de la realeza (y ahora lo es) y Arya, la que quería ser una guerrera (y ahora también lo es), no cambiaron, sólo cumplieron sus destinos, aunque lo hayan pagado con creces.

2. El destino de Bran

La reunión con Bran es una historia distinta. Un momento frío e incómodo como no hubiéramos imaginado (aunque sigue siendo relevante ver que, finalmente, los Stark vivos están en el mismo lugar).

Aquí hay que recordar algo: el joven Stark dejó de ser él para convertirse en el Cuervo de Tres Ojos. «Recuerdo cómo se sentía ser Brandon Stark, pero recuerdo mucho más ahora», dijo con toda calma.

Y Meera lo dejó más claro aún: «Moriste en la cueva». Así que, tal vez sea momento de considerar que ningún hombre Stark continúa con vida, ¿no?

También debemos poner atención a cómo dejó frío a Littlefinger con «El caos es una escalera», una línea que él mismo usó hace tiempo.

3. Las pinturas en la cueva

Jon sigue buscando pruebas de que el ejército de los muertos está cerca y, aunque ya obtuvo el permiso de Daenerys para sacar el dragonglass, necesita a su ejército y dragones.

Afortunadamente, encuentra lo que podría ser la versión de Westeros de pinturas rupestres, donde se muestran a los niños del bosque peleando al lado de los hombres contra los white walkers (que ellos mismos crearon).

«El enemigo es real y siempre lo ha sido», dice Snow a su… ¿tía? quien le promete todo su apoyo, sí él le promete lealtad. ¿Cederá al final?

4. La gran batalla

Después de un poco de deliberación, Daenerys decide que no irá a destruir King’s Landing en represalia, pero sí irá a atacar al ejército Lannister que está muy feliz con todo el oro y su batalla ganada.

Mientras Jaime y sus soldados comienzan a escuchar el sonido de caballos acercándose, se preparan a recibirlos, pero nunca podrían haber estado listos para enfrentar no sólo a los salvajes Dothraki, sino a su reina montada en un dragón.

Todo sucede velozmente y con cada “Dracarys” nos recuerdan el poderío Targaryen en el campo de batalla. Pero el punto de inflexión llega en la forma de la famosa arma de Qyburn, que resulta certera en los útiles brazos de Bronn y perfora a Drogon en un ala.

Esto es digno de recordar, porque ahora la mismísima rompedora de cadenas sabe que no es tan imparable como ella creía. Y es que, aunque destruyó la enorme ballesta, seguramente podrán crear muchas otras.

5. Lannister en caída

Bronn se coronó como el MVP (most valuable player) de la batalla no sólo hiriendo al dragón, también salvando a Jaime de una ardiente muerte.

Es curioso cómo una gran parte del público sintió angustia de ver al otrora incestuoso soldado que avienta a niños de torres, al borde de la muerte. Su muerte no parece segura, no por ahora, por la simple razón de que en televisión si no ves a un personaje central morir en pantalla, no ha muerto.

Para el caso, lo hubieran matado con las llamas de Drogon. Aunque, cómo va a salir del lago con esa pesada armadura y una mano dorada… ésa sí es una buena cuestión.

Nuevo avance

Ahora sólo queda esperar toda una semana para ver cómo se resuelve todo esto. Por mientras, aquí puedes ver el preview del episodio del siguiente domingo.