Si tú no vas al gin tonic, el gin tonic va a tu mesa

Una tarde de gin tonic, no sé, piénsalo

Gin tonic a tu gusto y medida
Foto: Patio AuroraGin tonic a tu gusto y medida

Sabemos que estar en la barra a veces no es lo más cómodo, en especial cuando hay demasiada gente. Pero existen algunos lugares en la ciudad donde si tú no vas a los gin tonic, ellos van a ti. Demos gracias a los bartenders sobre ruedas que recorren el restaurante en su mágico carrito de ginebras para prepararte un trago a tu gusto y en la comodidad de tu mesa.

Patio Aurora

Un must de la bien nutrida avenida Álvaro Obregón. En cuanto te instales en alguna de sus mesas (no importa si estás en el pasillo o prefieres la terraza), un carrito con copas globo, agua tónica, frutas, especias y muchas ginebras llegará para ofrecerte alguna de sus opciones.

En Aurora son especialistas en gins, así que cualquiera que elijas estará bueno. Sin embargo, es bien sabido por la comunidad que es fan de corazón del lugar, que el Blueberry Tonic es la estrella de la casa. Vas a querer pedir unos dos para llevar.

Casa Ávila

En este restaurante español de corte ibérico hacen unos gins frescos (ideales para los días de bochorno) y hasta personalizados. Aquí la onda es más elegante, pero los carritos en donde preparan este drink están preparados para enfrentar hasta el gusto más excéntrico.

Nos encanta que cuando lo están haciendo, puedes intervenir para pedir que le pongan más de esto o menos de aquello. Ya sea que te decidas por un tonic clásico, o pidas algo especiado con cardamomo y demás hierbas, va a estar a la medida de tu paladar coctelero.

Mora Blanca

Si lo que buscas es un lugar más exclusivo, con comida gourmet, este sitio es una parada obligatoria en Polanco. Es donde tienen (sin exagerar), los carritos de gin tonic más bonitos que hemos visto en la ciudad. Si vas, asegúrate de probar su gin con mermelada de naranja de temporada. Va perfecto con las hojas de parra rellenas de cordero. Toda una leyenda en la zona.

El restaurante tiene una atmósfera tan romántica, que a más de una le han dado el anillo de compromiso, sosteniendo un gin en la otra mano. Por si ocupas.