Pecado: el nuevo (y más mal portado) antro gay del Centro

Si hay una cosa que agradecerle a la calle República de Cuba, es su vida nocturna. Pecado es lo más nuevo a la redonda y tiene un ambiente bastante parecido al de sus vecinos: El Marrakech y La purísima, con la ventaja de que en éste los visitantes tienen espacio suficiente para bailar todo lo que quieran.

Por más que el ambiente se prenda y el DJ saque sus mejores mezclas, el lugar está diseñado para darle cabida a todos los fiesteros de carrera larga que se refugian bajo sus luces neón.

La variedad de drinks que ofrecen es aceptable, pero no fuera de lo común. Encuentras preparados con tequila, vodka y mezcal. Aunque las reinas de la casa son las cervezas y la carta de shots-pecados, que van desde la lujuria, pereza, gula e ira, pasando por la envidia, la avaricia y finalizando con una muy bien servida soberbia.

En Pecado no hay cover, las paredes son rústicas y se extienden hasta los baños del fondo del lugar. Igualmente, tiene mesas alargadas al centro, que son una gran ayuda para guardar bolsos, así como para sostenerse al momento de bailar reguetón hasta el inframundo.

Las bebidas tienen fama de ser preparadas rápido y de ponerte a tono en cuanto empieces a escuchar a Gloria Trevi. Viernes y sábado tienen un evento buenísimo de imitadoras drag queen, así que seguro terminas cantando.

En general, ponen música de todo, pero lo interesante de sus playlists animadas en vivo (de forma muy “fuera de lo común”, tienes que verlo tú mismo), es que nunca se siente que cortan banda para meter una cumbia. Todo fluye al ritmo de las cervezas y de Maluma o Danna Paola.

Si caes en Pecado, ve con la mente abierta, tus mejores pasos bien repasados y la clara consigna de no salir hasta que enciendan las luces y escuches a Juanga cantando Querida. La desvelada va a estar buena, pero valdrá absolutamente la pena.

¿Dónde?

República de Cuba 45, Centro Histórico, mié-sáb 17–3 h, tc: Visa y Mastercard.