¿Cómo maridar con cerveza?

Sí, la chela va con casi todo

Cortesía H+K Strategies

Cuando se escucha la palabra ‘maridaje’ muchas personas tienden a asociarla casi exclusivamente con el vino. Sin embargo, los alimentos pueden combinarse con diferentes tipos de bebida. Una de ellas, muy accesible y con amplia diversidad, es la chela.

Se ha llegado a calcular que en el mundo existen más de 120 estilos de cervezas y que se agrupan principalmente en dos familias: lagers y ales.

Las lagers son ligeras y, explica Guillermo Ysusi, beer server para Cerverceros de México, suelen ser de un cuerpo — densidad, sensación de llenado del paladar—más ligero y más fácil de digerir. “Les decimos cervezas más ‘limpias’, en el sentido de que no tienen sabores sub productos de la fermentación que estorben para apreciar el resto de los ingredientes”, explica este especialista. 

Las ales llegan a tener más cuerpo y las levaduras generan algunos subproductos como notas frutales. “Están más marcados en algunos estilos de Bélgica, o en las de trigo alemanas, son esteres (elementos químicos) que te aportan aromas como a plátano”, agrega.

Con ensaladas y mariscos

Cuando se trata de las cervezas más ligeras —tanto en cuerpo como en color, en tostado, las de tonalidades entre color paja y amarillo—, se encontrarán sabores más marcados de cereales crudos, algunas galletas o masa de pan. Por lo tanto hay que buscar maridarlas con ensaladas muy frescas, mariscos de cierta acidez o cocidos con una salsa muy ligera. “Procurar que esas cervezas vayan con los platillos más frescos y ligeros, quizás, incluso con un pollo. Una pilsner, entre las lagers, o una blonde ale son las dos más ligeras dentro de cada familia”.

Para la comida asiática

Existen también las cervezas con tonalidades que oscilan entre lo amarillo y lo dorado, pero todavía muy claro. A partir de aquí se pueden encontrar algunos aromas más llamativos y cervezas con más lúpulo (flor de una planta trepadora de las familias de las cannabáceas), como una american pale ale o una indian pale ale, las cuales poseerán un amargor mucho más presente en comparación con las lagers.

Este tipo de cerveza se marida con sabores más pesados, los maridajes más clásicos se realizan con comida asiática, con algo muy condimentado o picante. El nivel de lúpulo que poseen, aporta un amargor que acentúa ambas partes, tanto lo amargo como lo condimentado o picante.

Con un buen corte de carne roja

Las cervezas de tonalidad café (casi completamente negras, muchas veces con más cuerpo) tienen esos colores porque se usaron cereales muy tostados en su elaboración, casi quemados. “Darán sabores y aromas a tostado que muchas veces asociamos con café, chocolate o cacao; lo más usual es maridarlas con algún postre de chocolate o vainilla, también con sabores ‘medio quemados’, por ejemplo, de un corte de carne a la parrilla, con un corte de carne más grueso, con más grasa, que soporte más una cerveza así, donde busques empatar sus sabores con los que da principalmente el carbón. Aunque también si lo haces en el sartén tendrás esos ‘caramelos quemados’ en la carne”, detalla Ysusi.

Especialmente funcionan las de estilo porter o stout, las más clásicas en las familias de las ale, de las más tostadas. A este tipo en las lagers se les llama black lagers.

Para platillos con frutos secos y carne de caza

Hay otro grupo de cervezas con mayor contenido de alcohol, de un 9 a un 11%, y suelen poseer notas más acarameladas, de licor. Muchas veces llegan a tener sabores similares a frutos secos, más dulces. Se recomienda maridar estas cervezas con postres como crème brûlée porque ahí se notan esos elementos dulces, especiados. O aquellos que tengan frutas secas como ciruela pasa, dátiles o higos. También se puede acompañar con carne de caza: pato, jabalí, venado (dependiendo en el caso de este último de la preparación). 

Los quesos resaltan los sabores

Una de las combinaciones que más ha sorprendido al beer server es la de un queso azul muy intenso con una cerveza con mucho lúpulo, una indian pale ale. Encontró que algunas variedades de este estilo de cervezas se llevan muy bien con esos quesos y así se resaltan los sabores. Estas y otras experiencias lo han llevado a organizar maridajes, por ejemplo, con bombones de chocolate de distintos rellenos. Eso sí, no los lleva a cabo con las típicas stouts y porters. “Prefiero buscar cervezas ligeras o con mayor acidez que puedan ir bien con el relleno del chocolate”.

Atreverse, disfrutar y recordar: estos serían entonces los tres principales momentos de un gran maridaje.

¿Ah, verdaaad?

¿Quieres saber más sobre la chela? Lee:

¿Cómo maridar postres con chela?

Tips para aprender a tomar cerveza

Recetas de belleza hechas con cerveza