Porno de venganza: la manera más vil de humillar a tu ex

Google se pone la del Puebla y elimina este tipo de contenido

iStockyoung desperate and depressed freelance worker or student woman working with computer laptop alone late at night in stress suffering internet bullying victim of social network

Entre el arrebato de la pasión y el espíritu voyerista que todos llevamos dentro, muchos se han grabado durante una sesión desenfrenada de sexo. A la larga, estos videos se convierten en sesiones privadas de porno para encender el bóiler con tu pareja.

Y ni qué decir del sexting. Mandarle a tu cucurrucucú paloma una foto tuya para decirle que se prepare pues esta noche cena Pancho, es muy común. 

El problema viene cuando la relación se acaba. Sombrerazos, dimes y diretes terminan con el amor que alguna vez los unió. Pero… oh, sorpresa: jamás borraste esos videos y fotografías del celular de tu ahora peor enemigo. 

De pronto, recibes una llamada de tu mejor amiga/o: todo ese contenido sexoso está en la red. Arranca la venganza.

Run, Forrest, run

¿Cómo controlar esto? Una vez que se publican imágenes o videos en internet, se convierten en propiedad del dominio público. Todos tienen acceso a ellas y basta con una captura de pantalla o un clic derecho para guardar la imagen y tenerla para la posteridad. Si no, pregúntenle a la chavita con dientes como los de Felipito, que sigue siendo protagonista de miles de memes. Muchos tuvieron el chance de guardar la imagen y retuitearla hasta el cansancio.

Ahora bien, ¿qué pasa con la llamada “porno de venganza”? Pues resulta que Google recientemente anunció que los usuarios podrán solicitar que se eliminen imágenes de desnudos o con contenido sexualmente explícito que ellos no hayan autorizado para publicarlas. 

Amit Singhal, vicepresidente de Google Search, dijo en un blog de la empresa que este tipo de acciones afectan emocionalmente a las víctimas, que en su mayoría son mujeres. Así que en su página de resultados ya no aparecerán desnudos que los usuarios pidan retirar. Claro, esto será un tarea titánica sabiendo de la dimensión de alcance de este monstruo del internet.

La situación en México 

La senadora Mónica Arriola Gordillo propuso que se castigara con dos y hasta seis meses de prisión a quien se haga el chistosito y publique contenido en internet como parte de su estrategia de porno de venganza. Además de este tiempo en el bote, también se les impondría una multa de 100 días de salario mínimo. Esto sería incluido como abuso por divulgación en el Código Penal Federal en el título 15, concerniente a “Delitos contra la libertad y el normal desarrollo psicosexual” (que incluyen el hostigamiento sexual, el abuso, la violación y el estupro). Tómenla, para que no se anden con cuentos.

Chequen números: la Policía Cibernética del DF detectó durante el año pasado, nada más y nada menos que 752 delitos relacionados con este tema. Claro, esto son únicamente los contabilizados por denuncias, falta ver cuántos son en realidad por aquellos que no quieren denunciar ante las autoridades.

Las consecuencias

No es poca cosa lo que sufren las personas a quienes se les ventilan sus imágenes o videos pornochones. Uno podría creer que sólo son parte de un chistorete y que no pasa a mayores. Pero este tipo de humillación pública tiene severos efectos en el autoestima de las víctimas.

La también conocida como “revenge porn” atenta contra su integridad y las posibilidades de conseguir una buena chamba. Y como en muchas ocasiones se utiliza para chantajear, las víctimas son capaces de aflojar una buena cantidad de billetes con tal de que se elimine todo este contenido.

Desafortunadamente el acoso que sufren tras estas acciones a veces desemboca en el suicidio de las víctimas.

¿Qué hacer?

Como bien decían las abuelitas: desconfía y acertarás. Si decides grabarte con tu pareja teniendo sexo, elimina ese contenido del dispositivo donde lo hicieron. Uno nunca sabe qué es capaz de hacer una persona enojada, así que lo mejor es que no le des armas para fregarte. Si a pesar de esto decides tomarte fotografías para enviárselas a tu pareja por Whatsapp, no muestres tu rostro o algún sitio de tu casa muy característico. Trata de mantener el anonimato lo más que puedas. 

Si ya fuiste víctima del porno de venganza, denúncialo. Puedes hacerlo de forma anónima llamado al los teléfonos 5140-3690, 01-800-440-3690, o bien, a través de la aplicación de Denuncia Ciudadana en ubicada en http://www.ssp.gob.mx. Incluso puedes mandar un correo electrónico a policia_cibernetica@ssp.gob.mx.

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