Hola, soy Alexa y tengo una ITS

Se sinceró con nosotros y nos contó lo que ello le ha significado

iStockA depressed young woman is sitting barefoot on an armchair.

Alexa tiene 28 años. Es una chica entrona, aunque a veces un poco introvertida, sobre todo cuando no conoce a la gente. Ella trabaja como diseñadora en una agencia de publicidad y la verdad, la onda de la creatividad es su mero mole. Muchos la admiran por sus logros; otros acuden a ella para pedirle consejos y a otros tantos, les importa un sorbete su vida.

Hace poco descubrió que se contagió de herpes. Sí, se ha fletado todas las campañas de prevención en donde promueven el uso del condón, no es que haya hecho caso omiso de la retahíla de consejos que te dan por todos lados. Ha tenido equis número de parejas sexuales. No revela cuántos, pues esto no es un determinante. En realidad, si ella hubiera sido virgen y se hubiese acostado con uno que tuviera la infección latente, su situación sería la misma.

Ojo, el uso del condón es la única manera de prevenir las infecciones de transmisión sexual. En el caso específico del herpes genital, lo mejor es evitar tener relaciones sexuales cuando se presenten las llagas, ya que el contacto con las úlceras que no estén protegidas bajo el preservativo podría provocar el contagio.

Aquí va su historia:

El descubrimiento

Alexa nos platicó cómo descubrió su nueva situación. “En una ocasión fui al ginecólogo a hacerme el examen de rutina del Papanicolaou. Por la noche, sentí mucho dolor en mi vulva y creí que había sido causado por el espéculo o por las maniobras del doctor en esa zona. Le marqué y me comentó que me pusiera una pomada. La situación empeoró y en ese momento le llamé a mi novio”.

Su chico llegó al departamento y la encontró en un mar de lágrimas. Alexa no podía ni siquiera ir al baño, pues sentía que la orina le quemaba los genitales. “Me puse un espejo para ver qué era lo que estaba sucediendo. Alcancé a ver unas llagas. Me dio terror, mi novio se preocupó mucho. Se me ocurrió llenar un balde con agua y sentarme para poder aliviar mi dolor y orinar”.

Cuando le volvió a marcar a su doctor y le comentó lo que había visto en el espejo, Alexa le escuchó otro tono de voz: “necesito verte, ven mañana a mi consultorio, me dijo. Me imaginé que la cosa no iba por los efectos secundarios del Papanicolaou. Era algo más”.

Al día siguiente, el doctor le mandó hacerse unos análisis de sangre. Cuando Alexa recibió los resultados, se sintió destrozada. “El resultado salió positivo para VHS Tipo 2, el herpes genital. Por mi mente pasaron muchas cosas: ¿podré embarazarme y dar a luz por vía natural? ¿qué pasará con mi novio? ¿cómo voy a vivir con esto? Cuando llegué a mi departamento, me metí a internet a buscar todo tipo de información”.

Encontró desde las promesas falsas que ofrecen eliminar el virus (cosa que, evidentemente, no sucede) hasta grupos de apoyo para personas con herpes. “Todos nos hablan sobre prevención de virus como el VIH, pero nadie nos dice el dolor que produce el herpes. ¿Has tenido alguna vez un fuego en la boca? Bueno, pues imagínate tenerlo ahí”.

‘El doctor me mandó antivirales para sobrellevarla y tuve que tomar otros medicamentos para aguantar vara. El dolor es bien machín y no hay campañas que te hablen de esto. Todos te hablan del VIH, pero ¿y las demás ITS? Son una realidad y muchas personas se van con la finta de acostarse con alguien sin condón pues saben que no tiene VIH, pero no se cuestionan por el resto de las ITS. Es un problema latente”.

Ahora Alexa trata de ser lo más sana posible, comer frutas, verduras, hacer ejercicio y siempre tiene en su botiquín los antivirales. Su novio prefirió terminar la relación por esta situación, pero ella sigue con su vida. Actualmente sale con alguien y ya le comentó que ella es portadora del virus.

Los números

Según las cifras más recientes del IMSS, 4.5 millones de personas sexualmente activas podrían ser portadoras de este virus. El primer brote es muy doloroso, posteriormente puede surgir entre cuatro y cinco veces al año. El estrés, la fiebre o la fricción serían factores detonantes. 

Entrevistamos a la sexóloga Alejandra Pineda, de Contactor Condonería, y esto fue lo que nos platicó: “Independientemente de si las personas conozcan o no las ITS que existen, muchos deciden por algún motivo no utilizar condón. De igual forma, muchos sólo utilizan el condón para penetración, pero se masturban mutuamente o tienen sexo oral sin protección, lo cual también implicaría un riesgo”.

Lo ideal es protegerse lo más posible. “Utilizar dedales, guantes, hojas de látex para sexo oral que se pueden colocar en la vulva o en el ano. Cuidarse no significa solamente usar condón, cosa que es indispensable. Sino también a tener consultas programadas con el ginecólogo o con el urólogo; hacerse autoexploraciones en busca de alguna anomalía. Tener un virus tampoco significa ser un apestado. Sólo que hay que llevar otro tipo de cuidados para no infectar a otras personas y para tener una mejor calidad de vida”.

Muchos no tienen síntomas, de hecho, como nos platicó Alejandra, “los hombres no presentan sintomatología con muchas de ellas. En otras, las mujeres tienen síntomas más graves, incluso las mujeres embarazadas podrían llevarla más pesado”.

“De cualquier forma, se tengan o no los síntomas hay que cuidarse con condón e incluso con vacunas como es el caso de la Hepatitis, Papiloma. Y si alguien detecta que tiene alguna ITS es muy importante acudir por el tratamiento adecuado”.

Así que más vale prevenir, siempre. En México aún estamos en pañales en cuanto a que muchas parejas no se practican análisis durante su relación. Lo mejor es realizarlos para evitar sorpresas y saber cómo manejar la situación.

*ITS = Infección de Transmisión Sexual

Estar informados es el único camino para tener una sociedad mucho más sana y consciente.

También checa:

– Hazle el amor a la amistad
– Fiestas arcoiris, la nueva moda
– El sexo casual aumenta la autoestima