Si estás por celebrar una ocasión especial o andas en busca de un buen regalo ya salieron a la venta en México dos etiquetas de champaña muy especiales: Dom Ruinart 1196 y Dom Ruinart Rosé 1990.
Esta casa, quizá no tan conocida como Krug o Mumm pero se le reconocé la tradición de un trato con la uva chardonayy desde 1729.
Ambas, son botellas que se distinguen por su equilibrio entre frescura y complejidad:
En la cata Dom Ruinart se presenta
A la vista: con un color durado y toques verdosos.
Al olfato: primero con olores a flores y frutas y algunas notas de melocotón y pera.
Al gusto: tiene un balance entre frescura y untuosidad.
Por estas caracterÃsticas esta champaña es buena compañera de la cocina japonesa, en platillos como el tempura o el sashimi o simplemente como aperitivo.
Por su parte el Dom Ruinart Rosé (1996)
A la vista: presenta reflejos de color rosa y una burbuja muy fina y efervescente.
Al olfato: desarrolla aromas sutiles y afrutados
Al gusto: Llegan toques de frambusa, membrillo, regaliz.
Es un cuvée que acompaña bien sabores complejos como la carne de codorniz.
De venta: Tierra de Vinos