Por:
staff chilango
Para darse una pausa y comer rico si andas por el FEMACO
Pocos restaurantes se preocupan tanto por mantener activos a los niños para que sus papás puedan comer tranquilos. El Mesón del Caballo Bayo logra este cometido, sin embargo, para los adultos puede resultar demasiado bullicioso y retacado de atracciones. Payasos, trÃos, mariachis, globos, talleres infantiles, juegos, fotos del recuerdo, hacen del lugar una verdadera feria en donde los platillos mexicanos hacen la par perfecta con el ambiente.
Destacan las carnitas, que son suaves y casi sin grasa. Al morder el taco, el comensal olvida que está en la ciudad para sentirse en el rancho o en la hacienda, donde cruje el chicharrón y la salsa de molcajete quema la lengua. El menú recorre toda la república, desde Oaxaca, con un muy recomendable mole negro de sabor agridulce que se sirve junto a un suave corte de carne que absorbe en su fibra el toque tenue del chocolate, el cacahuate y las diversas especias del platillo. Otra opción también tierna es la tÃpica arrachera campirana, que parece cocinada a las brasas del fuego del vaquero. Asà nos vamos hasta la costa con el mejor toque alvaradeño de unos camarones al mojo de ajo, condimento que hace que la carne del marisco acreciente al máximo su sabor.
Quienes comen sin niños lo hacen en el comedor principal y hasta pueden hacer uso del hot spot para conectarse a internet.
El día 19 de febrero de 2008 a las 13:19 2008-02-19 13:19:02