Por:
Alejandro Zárate
Centro buffetero por excelencia, ideal para el fin de semana
Un clásico obligado antes o después de un paseo por el renovado lago mayor de Chapultepec. Entre semana con una carta de especialidades internacionales es el punto de encuentro de burócratas, señoras tomando café y juntas laborales acompañadas de desayuno.
Lo que alguna vez fuera una apuesta de alto nivel, hoy se ha popularizado, sobre todo en fin de semana con un buffet lleno de opciones de calidad estándar. Pero eso pasa con la mayorÃa de los bufetes, mucha comida, no toda muy buena y un servicio caprichoso que deja mucho que desear.
En la barra, además de la fruta y el yogurth, que es lo único evidentemente fresco, hay también jugos probablemente elaborados la noche anterior (se nota en la temperatura casi congelada). Con una larga fila está la plancha de huevos y omelettes al gusto y una parrilla de carne asada.
Por increÃble que resulte, la gente no busca excelente comida sino una extraordinaria vista del lago, al que después podrá ir a pasear o simplemente continuar la sobre mesa liberados de los niños que juegan en la pequeña zona de juegos. El domingo y dÃas festivos hay una barra extra de mariscos.
A la hora de la cuenta siempre hay discusión sobre si los niños deben pagar o no los 125 pesos por el buffet (del que sólo comieron un
plato de huevo).
Lo increÃble del lugar es que a pesar de los abundantes malos ratos se sigue llenando, en su favor hay que decir que el valet parking es gratuito y muy amable, los cocineros son apapachadores a la hora de complacer y en general el lugar sigue siendo muy agradable.
El día 17 de febrero de 2008 a las 08:54 2008-02-17 08:54:11