*

Alfredo Di Roma | Chilango.com

Revista Chilango

¡A toda madre!
Mayo 2012
No. 102
Suscríbete
Vota por tu portada favorita

Alfredo Di Roma

Campos Elíseos 218

Esquina con Andres Bello

Col. Polanco Reforma

Tel. 5327-7766 / n/d


Horarios:
Lun-jue 13 - 23:30hrs, vie-sáb 13 - 24hrs, dom 13 - 17hrs
Tipo: Italiana
Precios: $ 500 - $ 500
TC: Todas
Efectivo
Sitio Web

Nota Usuarios


Detalles: Reservación recomendada, Abierto en Domingo, Musica en vivo

Descripción

La riqueza culinaria de este restaurante va mucho más allá de su célebre fetuccini Alfredo.

Crítica

 

La riqueza culinaria de este restaurante va mucho más allá de su célebre fetuccini Alfredo.

Si eres amante de la cocina italiana, Alfredo di Roma es una buena opción para disfrutar las auténticas recetas tradicionales (pastas hechas en casa, antipastos y risottos). Durante la comida es común escuchar acentos extranjeros, ver gente de traje haciendo negocios y grupos de señoras y amigos. Por las noches, pese al exceso de iluminación, el ambiente hace un esfuerzo (sin mucho éxito) de volverse romántico con el tenor que ameniza y que te hará pasar una velada agradable a ritmo de “O Sole Mio”.

Tienes que probar el platillo que les dio fama mundial: el auténtico fetuccini Alfredo. Definitivamente aquí sí conocen el término al dente, por lo que disfrutarás cada bocado con ese sutil toque de mantequilla y cremosa salsa, que remata con la intensidad y frescura del queso parmesano espolvoreado… ¡Es fuera de serie! Considera que la porción es generosa, así que puedes compartirla. Para maridar esta delicia puedes elegir cualquiera de las múltiples etiquetas que se albergan en su cava, considerada de las mejores de México. Además, el sommelier es garantía y siempre está dispuesto a aconsejarte.

Siguiendo con las delicias, si eres de gusto más ligero y prefieres los sabores naturales, sin tanta elaboración, considera pedir el linguini en salsa de jitomate fresco y camarones. La salsa está elaborada al más puro estilo casero y sazonada con el punto justo de especias y el sencillo toque de la albahaca fresca que sella el sabor. Como obsequio, camarones perfectamente sazonados y listos para armar el bocado perfecto. Para un cierre celestial, nada mejor que los profiteroles, que, aparte de bonitos, son una combinación de texturas y sabores: lo amargo del chocolate oscuro que se derrite sobre el pan (en forma de minivolcanes) y resguarda celosamente el dulce sabor del helado de vainilla. Un gusto peligrosamente adictivo.

Sin embargo, no esperes mucho en cuanto al ambiente, ya que no es el más acogedor y tiende a caer en el prototipo de restaurante de hotel, en el que no distingues en dónde termina uno y en dónde empieza el otro. El servicio es cordial y experimentado y, dentro de la oferta del gremio italiano, probablemente una de las mejores opciones.

 

Aunque la base de datos de Chilango se actualiza con frecuencia, la información de nuestras fichas puede variar debido a los cambios que cada lugar hace en sus operaciones.
Texto   
califica la nota
Salir
Imagen Usuario
Bienvenido Restan  caracteres
1