*

Proyecto 125 (Vinos de batalla) | Chilango.com

Revista Chilango

¡A toda madre!
Mayo 2012
No. 102
Suscríbete
Vota por tu portada favorita

Vinos de batalla

Proyecto 125

05 de septiembre de 2011
Por    Buenavida


Vinos de Ensenada a precios accesibles.

Proyecto 125 es un concepto que consiste en producir vinos mexicanos sencillos y fáciles de tomar,  a un precio bastante razonable ($125 pesitos cualquiera de sus presentaciones). Estos son vinos de batalla, perfectos para iniciarse en el mundo del vino o para consumidoreso regulares que quieran hacer fiesta.

Existen varias opciones: barbera, tempranillo, grenache, petite syrah, zinfandel, merlot, cabernet sauvignon,rodano (este tiene varios, y son mezclas de syrah, carignan, mouvedre y cinsautl en diferentes proporciones), riojana (también tiene varios y son mezclas de tempranillo y grenache). Todas provenientes del Valle de Guadalupe en Baja California.

Como dato extra existe en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, una tienda dedicada exclusivamente a este proyecto, se llama Intervino (www.intervino.mx).

Estos vinos los recomendamos tomar en la añada más próxima y algo frescos (unos 14°C les caen re-bien). Aquí les dejamos nuestras recomendaciones:


Proyecto 125 Zinfandel 2010

Este rico zinfandel se siente sencillo, con aromas muy presentes a frutas negras, higos, ciruela y cereza con un toque ahumado; también huele mucho como a moritas ricolino y tamarindo, y al final le sale un olor como a jengibre muy curioso. En boca se siente muy frutal, casi como mermelada de fresa o moras rojas pero sin llegar a cansar por empalagoso; al contrario, es fácil de tomar y se te antoja servirte otra copa. Un toque de paprika y especias ayuda a balancear lo dulce. La acidez es alta pero una vez más se equilibra con lo dulce, y si acaso se le podría criticar que el alcohol se dispara y pica un poco. Se antoja con unas costilitas BBQ y cuesta $125 pesos en La Contra.

Proyecto 125 Cabernet Sauvignon 2010

En nariz predominan los aromas frutales a ciruela, moras y cereza seguidos de un intenso olor a vegetal cocido; el pimiento se hace presente pero parece que el olor que predomina es como a dulce de liquorice (red vines). Al igual que el zinfandel, en boca tiene un toque de tamarindo, pero aquí está mucho más escondido detrás de sabores a frutos rojos en compota y muchas plantas y vegetales; por ahí sabe un poco a flores y especias y tiene un final medio con un agradable sabor a chocolate con leche... se queda en la boca un saborcito ahumado. No es tan bueno como el Zinfandel, pero igual se recomienda como vino de batalla o acompañado de platos de cordero. Igualmente, cuesta $125 pesos en La Contra.

Texto   
califica la nota
Salir
Imagen Usuario
Bienvenido Restan  caracteres
1