Trey Gunn y la insaciable búsqueda de sonidos

Rock progresivo a Coyoacán

Emmanuel Gutiérrez

Hace algún tiempo, Trey Gunn (Texas, diciembre 13, 1960) afirmó que los rockanroleros eran los músicos más conservadores que hay, por la anemia y falta de hambre musical en la que caen en algún momento de sus carreras. Sin embargo, a pesar de ser reconocido por tocar en bandas de rock progresivo, a Trey Gunn no le gusta ser catalogado. Su insaciable búsqueda de sonidos lo ha llevado por los senderos de la experimentación y el infatigable descubrimiento de nuevas vías para realizar música.

En su regreso a tierras mexicanas, Trey quiere demostrar que, a sus 52 años, el interés por la exploración de técnicas y el uso de otros lenguajes (a través de su Warr Guitar y Chapman Stick) no va en descenso; más bien al contrario: busca ampliarlo al lado de Alonso Arreola (La Barranca) y Michael Manring (Attention Deficit) en el cierre del ciclo Alterna Jazz en el Foro Roberto Cantoral de Coyoacán.

Trey Gunn es considerado una leyenda viviente del progresivo, ha tocado con otros músicos de alto calibre como David Sylvian, Vernon Reid, John Paul Jones, Eric Johnson, entre otros, incluso tiene su proyecto llamado Trey Gunn Band y es colaborador en QUODIA y Gordian Knot. Ahora que decidió compartir escenario con dos grandes amigos, por el simple hecho de divertirse y hacer buena música, aprovechamos para entrevistarlo.

“Alonso (Arreola) me lo pidió (que tocara con ellos). Él es un gran músico. Conozco a Michael (Manrig) desde hace muchos años, creo que es una gran oportunidad de demostrar una vez más de qué somos capaces”, dijo el creador de ‘Modulator’.

La referencia de King Crimson en la vida de Trey Gunn es inevitable. Aunque llegó en la `última’ etapa del grupo, fue suficiente para que en diez años creara innumerables ensambles al lado de Robert Fripp y Adrian Belew. Nos contó con una sonrisa que escuchó a King Crimson por primera cuando tenía 13 años, “y desde entonces seguí su trayectoria. Es una banda disciplinada. Yo no decidí unírmeles. Trabajaba con Robert Fripp y el pidió a Adrian Belew que me uniera en 1993”.

La mala noticia es que, por el momento, no tiene planes de volver a tocar con King Crimson: “estaría impresionado si realizamos un show de nuevo. No sabemos qué puede pasar, a lo mejor nos sorprenden con algo nuevo, todo depende de Robert (Fripp). ¿Quién sabe? Probablemente lo haga en un futuro”.

En su presentación de esta noche, el músico experimental dejará a un lado su trayectoria con el ‘Rey Carmesí’ para enfocarse solamente a mostrar material de su autoría: “Tocaremos solos y dúos. Presentaremos algo de lo que hemos compuesto”, expresó.

Para alguien que tiene 30 años de experiencia en los sonidos, no es raro que tenga a Frank Zappa como una de sus fuentes de inspiración; más por las múltiples fusiones de sonidos y ruidos que anegaban los discos del francés. “Creo que si pienso como músico, sólo hay dos cosas para mí: King Crimson y Frank Zappa. Es interesante pensar qué haría Zappa ahora si estuviera vivo. Amo lo que hacen otras bandas como Emerson y Lake and Palmer, pero Zappa y Crimson son un par de gigantes en la música. Incluso Adrian Belew ha tocado para ambos. ¿Hay alguien más? No lo creo”, dijo.

Aparte de los tacos al pastor (comida nacional favorita de Gunn), el virtuoso norteamericano aseguró que México posee ciertas facultades para apreciar las diferentes propuestas que existen en la actualidad: “Como músico, el público mexicano es muy apasionado, mucho más que en los Estados Unidos, los artistas son más apreciados aquí. Los mexicanos entienden la música de otra forma”.

Trey aseguró que continuará con la búsqueda de lo no convencional de la  ‘música sin categorías’, como lo ha hecho desde siempre. También, como siempre, lo hará armado con su Warr Guitar.