El sexo puede convertirse en una película de terror

8 Situaciones de pesadilla

Getty ImagesSnoring Husband

¡Ah, el sexo tan hermoso! Con sus latigazos, sus gritos, su sudor y sus lágrimas. ¿Puede haber algo más bello? Probablemente no. Es el origen de la vida misma. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que todo deja de ser placer y diversión, para transformarse en gritos de terror y sueños rotos. 

Estas son sólo algunas de estas situaciones:

¡No hay condón!

Sabemos que tener sexo con condón realmente no es algo terrorífico, sino todo lo contrario. Hay quienes dicen que se siente mil veces mejor, que es más erótico, quizá estén en lo cierto. Pero en realidad la pesadilla llega después del placer. Esos días en que cuentas el paso de los minutos como reo en la cárcel es indescriptible. Sudas frío, te tiemblan las manos, no te puedes concentrar hasta que, por fin, llega Andrés y la calma regresa a tu vida. Al menos por un mes. 

Tuve sexo con mi ex (otra vez)

Una de las situaciones que más miedo provocan es caer en ese loop eterno en el que cada vez que ves a tu ex, terminas teniendo sexo desenfrenado. Ambos prometen que será la última vez, que jamás se repetirá de nuevo, que hay que cerrar ciclos. Pactan y todo va bien. Hasta que sucede de nuevo. Una y otra vez. 

¿Qué es ese ruido?

Típico: eres joven, las hormonas dominan tu vida, vives con tus padres y el destino te concedió disfrutar de la comodidad de tu casa sola. La pasión los lleva a disfrutar de sus anatomías. Están en el momento del placer máximo. Ambos gritan, sudan. Es hermoso. Justo cuando estás a punto de llegar al Nirvana. ¡PUM! la manija de tu puerta se mueve tan vigorosamente como tú y escuchas la suave voz de tu madre preguntando si estás bien porque (por el ruido) parece que te están matando. 

¡Firmes!

Planeaste una velada romántica con tu pareja. Decidiste llenar de rosas la habitación de la suerte, un par de copas de vino, música romántica, frutas exóticas. La noche es tuya. lograste seducir a tu pareja y es hora de disfrutar el premio. Hay caricias, besos y lo único ausente es tu firmeza. ¡ESA SÍ ES UNA PESADILLA!

¿Qué haces con ese dedo?

Típico: estás con tu pareja que, a primera instancia, parece un ángel que apenas conoce las bondades del sexo. Entonces, decides ser el gurú del amor y mostrarle todo lo que conoces. Mientras tanteas el terreno te llevas un par de sorpresas gracias a la destreza de tu pareja. Empieza a hacer cosas increíbles que nunca hubieras pensado. Ahora tu angelito resulta ser un animal en la cama. Te sacude, te levanta, te hace como quiere e incluso explora tus rincones más íntimos con el sentido del tacto. 

¿Eres hippie?

Los 70 se acabaron hace mucho tiempo. Uno no puede luchar contra el ritmo del tiempo. Además, con él se llevó muchas cosas desagradables, como situaciones de represión política y social. Sin embargo, algunas personas decidieron conservar la era hippie viva en sus pantalones rindiéndoles el mejor tributo posible: un afro pélvico. IUG.

Sexo inflexible

Nada arruina tanto el sexo como un jalón muscular de cualquier tipo y todo porque creíste que con 3 clases de yoga ya podías hacer con tu cuerpo lo que quisieras. Ahora pasarás dos semanas en cama. SOLO. 

¿Qué es un orgasmo y por qué no tengo uno?

El título lo dice todo. Es una situación triste, terrorífica. Todo mundo debería tener uno siempre. Así el mundo sería menos tétrico. Porque de verdad, nada nos asusta más que no sentir un orgasmo.