Seis cosas que amamos de Nrmal

Una lista tramposa de los ingredientes que hicieron que amáramos una edición más del festival –y que nos dejan deseando la siguiente edición

Francisco Torres

Puede parecer absurdo ser tan categórico cuando se trata de escoger un solo acto de un festival tan heterogéneo y rico en experiencias sonoras como Nrmal, pero vale la pena destacar estos seis.

1. El soul de Ava

Sin duda nos quedamos con la banda brasileña encabezada por Ava Rocha. Además de mostrarnos la magia que puede crearse cuando se unen técnica e impronta latina –vimos cómo se reinventa el pop de canción en canción–, nadie podrá negar el efecto tan perturbador como fascinante de verla ataviada con ese cinturón y ese penacho hechos de cuchillos. El paso genial de Ava Rocha por el escenario Reverberation fue parte, además, de la presencia diversa y poderosa de mujeres en el cartel.

2. Propuesta femenina

Sin presumirlo –justo como debe ser–, Nrmal se gana la medalla al festival con la mejor postura en tiempos de equidad de género. Y si ponerse a hacer porcentajes podría ser elocuente, lo interesante es la riqueza de propuestas encabezadas por mujeres que el festival pone ante nosotros: del R&B novísimo de Girl Ultra y la pandilla de Finesse Records a los conjuros post-punk de las brasileñas Rakta, pasando por la presencia de Dorit Chrysler y su show casi esotérico de theremin y voz.

3. No sólo oír, también ver

Los visuales formaron parte importante de la experiencia. Momentos memorables: Nika Milano acompañando con sus creaciones lo-fi la psicodelia ultrabailable de los peruanos Liquidarlo Celuloide; Canek Zapata mostrando su trabajo con gifs animados durante los sets de Oly, DJ y productora mexicana que mostró la noche del sábado sus habilidades para sacar de la modorra cualquier pista de baile; y Esteban Azuela poniendo montones de cerezas diabólicas en el pastel que fue el set de Black Devil Disco Club, el francés que todos debimos conocer desde hace tres décadas y que gracias a la locura de Nrmal –así se refirió el mismo Black Devil la semana pasada al gesto de traerlo a tocar en México– pudimos finalmente bailar como se debía.

Holy Wave en @nrmal |📸 @amedjosafat

A post shared by Chilango | Revista y web (@chilangocom) on

4. El género de Tortoise

La experiencia de escuchar a Tortoise, su reverb al natural con ayuda de dos baterías y ese ¿género? tan particular que han esculpido a partir de hacer convivir jazz, electrónica, kraut… «Más que el post-rock, Tortoise inventó el fin del rock», fue una de las maneras con que Ejival, productor de Tijuana y encargado de los contenidos de Nrmal, se refirió a esta banda que todos esperábamos escuchar. Y la experiencia caleidoscópica de escuchar a Moon Duo –les dijimos que era una lista tramposa– y el magnetismo que son capaces de crear por medio de la repetición y la superposición de distorsiones, delays, guitarras y teclados.

La psicodelia se apoderó por un momento del @nrmal con @moonduoband |📸 @amedjosafat

A post shared by Chilango | Revista y web (@chilangocom) on

5. La forma en que mató el hambre

El momento gozoso de ir a recargar energía al área de comida –parece la reseña de un gordo… Y lo es– Creo que es el primer festival en el que quisimos pasar tanto tiempo entre foodtrucks como frente a los escenarios. Nos quedamos con los tacos al humo de Tizne, el vino blanco de Fluxus, el café estabilizador de Café Local y los platones de quesos de Quesuaves.

Da clic aquí para ver qué comimos

Mueran humanos en el @nrmal | 📸 Francisco Torres.

A post shared by Chilango | Revista y web (@chilangocom) on

6. ¡La presencia canina…!

Todos caíamos rendidos cuando nos encontrábamos en nuestros desplazamientos por el festival a quienes traían las mejores compañías. Que sea un festival pet friendly habla también de la comodidad. Siempre habrá un espacio para estar cómodo con tu perrito.

6.1 Para recordar

Gracias a la colaboración entre Nrmal y Boiler Room, será posible revivir desde ya y en cualquier momento varios de los shows del festival –o intentarlo, cuando menos–, para esos días en que nos pongamos nostálgicos de lo que escuchamos y vimos mientras llega la edición 2018.