Reseñas

Tres discos para escuchar y disfrutar

Marikits

Fang Island
Fang Island
Sargent House

 

 

****

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una banda que suena como si Andrew W.K hiciera mancuerna con Ratatat como banda de apoyo e invitarán a Los Campesinos! a participar con riffs ansiosos y que además de todo mete coros épicos bajo cualquier pretexto es digna de ser escuchada y propiamente reseñada. Fang Island es el mote que utilizan estos originarios de Brooklyn para hacer canciones dignas para cualquier air-guitarrista, snob musical, geek, o melómano empedernido. Canciones sin pretensión que parecen haber salido de los hijos bastardos del romance oculto de la princesa Peach con Mega Man en la villa de verano de Link (para todos aquellos lejanos a estas referencias nerd, el disco suena a lo que hubiera pasado si William Wallace hubiera tomado una sobredosis de azúcar después de haber encontrado la libertad). Un disco que rompe la barrera del rock de estadio y el indie adolescente para crear un nuevo panorama musical sumamente refrescante.

Disco de género incierto, que puede pasar como fútil y superfluo, pero que tiene un trasfondo sumamente valioso: el hacer música alejada de pretensiones estéticas de la manera más honesta posible. Canciones para llorar derrotas y celebrar victorias, camaleónicos coros que hablan de verdades sencillas, música nueva sumamente recomendable para quien escuche con oídos frescos.

Frightened Rabbit
The Winter Of Mixed Drinks
Fat Cat Records

***

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tercer larga duración del quinteto más triste de Glasgow. Un disco melancólico e introspectivo, pero con brillantes dejos de esperanza. Después del aclamado The Midnight Organ Fight (disco aún más azotado que éste), el conejo asustado parece estar recogiendo los pedazos de su roto y afelpado corazón.
Poética desesperanza que transcurre a lo largo de doce temas donde el mar parece ser el escenario ideal para recuperar la sonrisa después de la debacle.
Muy en la vena de trabajos de bandas como The Arcade Fire, Maximo Park y The National, el verano de los chupes campechanos es un disco para todo aquel que padezca de piel chinita al escuchar acordes menores y afinados lamentos.

Quizá el punto débil de ésta placa es que no se logra distinguir donde acaba la épica tristeza y donde comienza la innovación musical y la propuesta propia. Por momentos el disco suena a una mescolanza de grandes momentos de bandas similares, a los lentos y repetitivos riffs de otros paisajistas y arquitectos que han sabido dilucidar mejor la estructura de un corazón roto.

 

Flogging Molly
Live At The Greek Theatre
SideOneDummy Records

***1/2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para celebrar como se merece al buen San Patricio, reseñamos en ésta honorable sección a una banda que parece haber sido creada para tales motivos: Flogging Molly, la banda de punk irlandés más californiana de la historia. Siete individuos a prueba de chelas, con prominentes timbas y fuertes brazos que se han ejercitado por el simple hecho de levantarlos en pie de guerra noche tras noche frente a desdentados fans sedientos del mismo líquido que la banda arroja y bebe. Si hay una banda para chocar los tarros es ésta, y conmemorando los diez años de relatar historias de cerveza, la banda lanza su memorable presentación en el Teatro Griego.

"Siete pecados capitales, arrullos de ebrio, perros salados, lamentos de Paddy y la pista de baile del diablo" son algunos de los temas que se escuchan en éste kit de San Patricio que contiene dos discos y un DVD. Canciones para cantar a toda garganta después de haberse armado de valor con algunas dosis de dulce cebada. ¡Queridísimo Santo Patrón de Irlanda, ésta(s) van por usted!