5 actos imperdibles del festival Ceremonia y los horarios completos

Ya mero es... ¿conoces a los que están en letras chiquitas?

ACTUALIZACIÓN

Ya tenemos los horarios del festival Ceremonia, ¿a cuáles van a ver?

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Así quedaron los horarios del Ceremonia

NOTA ORIGINAL

Pues ya estamos por terminar julio, y al paso que va el año, ya en dos horas va a ser 16 de agosto. Ese día se celebrará un festival que, ahora en su segunda edición y después de una buena experiencia en 2013, atrae a varios fanáticos que disfrutan de la música independiente.

Ahora, algo es cierto, el cartel no trae a esos gigantescos pilares de la cultura pop como Kings of Leon o Jack White, pero es una apuesta inteligente y, por las condiciones en las que se plantea (el lugar, el cartel, el transporte, etc.), una experiencia completamente diferente a un festival tan masivo como el Corona Capital.

Si has visto el cartel, seguramente algunos nombres te sonarán. El más claro ejemplo es Julian Casablancas &#43 The Voidz, porque, como debes saber, Casablancas es el vocalista de The Strokes.

Quizá también hayas escuchado hablar de Tyler, The Creator, quien con sólo 23 añitos y gracias a ser parte del colectivo Odd Future (en el que también está Frank Ocean), es uno de los nombres grandes en el cartel junto a Flying Lotus y A$AP Ferg.

Sin embargo, los nombres grandes son fáciles de ubicar, pero ¿qué hay de las letras chiquitas?

Aquí te damos 5 artistas que no te debes perder:

5. Damian Lazarus 

Pa’ tirar rolas hay que tener estilo. Damian Lazarus sabe que ahí afuera abunda la mediocridad en la música electrónica. La facilidad con la que hoy en día se pueden construir canciones a partir de un nulo conocimiento musical, es algunas veces maravillosa y otras aterradora.

Los ritmos están ahí afuera, los estilos cambian constantemente y se requiere cierta inteligencia para agarrar los que mejor te convengan y explotarlos para hypear o no tu música.

Lazarus es responsable de algunas cosas como revivir a Felix Da Housecat mediante otro género como el electroclash, y ser visor y reclutador para City Rockers, un sello que a principios de los dos mil llenaba las pistas de baile con sus beats.

En su carrera como solista se ha dedicado a innovar, pudiendo incorporar desde pequeños guiños de música árabe, influencias de Björk o Jeff Buckley, hasta la electrónica que pondrían en el antro de moda de Polanco.

4. Clubz

Del meritito norte, los de Clubz son dos güeyes que con sintetizadores ochenteros y un sonido lo-fi, caramelizan los lugares en donde se presentan. Coco y Orlando sólo tienen un trabajo llamado Texturas, pero con eso basta para hacerlos una de las propuestas mexicanas con más proyección.

La clave, quizá, está en no abusar de un sonido, sino adaptarlo a otras aproximaciones siempre con la mirada en el pop, pero metiendo algo de kraut y letras como: “Ya no quiero hacer el amor…”.

Además, hay cierto maquinismo en el proceso de Clubz. Para hacer el disco, dicen, recopilaron algunas cajas de ritmo que amaban y se pusieron a guitarrear sobre ellas, ayudados por iPads. Lo orgánico y lo maquinal. La sutileza de canciones que suenan distorsionadas y a la vez increíblemente pegajosas. Una maravilla retro.

3. Suuns

Un bajeo tan profundo que hará que tu subwoofer despierte al vecino. Un paseo entre maleza y neblina que no te deja ver, pero que te anima a continuar.

Los de Suuns son de Montreal, Canadá y llevan activos desde el 2006. Su estilo musical combina varias cosas: por un lado la electrónica y los ambientes que esta te proporciona a través de las artimañas digitales, y también un poco de psicodelia setentera, de kraut y un indie futurista.

Es de esas bandas pa’ prestarles atención y sumergirse en el gran viaje por el que te van a llevar. No vas a gritar desaforadamente tratando de tocar al vocalista, pero sí vas a gritar internamente al tratar de asirte a algo. Esas bandas son chidas, las que son capaces de crear sus propios universos y mediante una estética e imaginario particular, te invitan a pasar.

2. Teen Flirt 

A Teen Flirt imagínatelo como quieras, pero con la cara cubierta. Puedes saber que es de Monterrey y que tiene una gran trayectoria como promotor, booker, empresario y, obvio DJ.

Su música no es house, no esperes bailar y brincotear desaforademente. Es algo más ¿sereno?, ¿música para reflexionar? Bass y sampleos del R&B de antaño, algo más introspectivo.

Su esencia es como la de Soundcloud y de lo maravilloso de su plataforma, que permite a artistas caseros subir las canciones que fabrican en sus habitaciones, sin guías de productores o las presiones de una compañía establecida. La música en su más sincera expresión. La difusión de lo que te nació hacer sin intermediarios. Si a alguien le gusta, qué chido, si no, pues también. Teen Flirt es electrónica de corte fino.

1. Ty Segall 

Las bandas de garage tienen cierto encanto indescriptible. La era de las sobre-postproducciones es apabullante. Ahora todo tiene que sonar perfecto, inmaculado y la espontaneidad de la música se ha perdido un poco. A veces las grabaciones no hacen justicia a la verdadera aura del acto musical.

Ty Segall toca algo crudo, y no me refiero a que toque con resaca, aunque quién sabe, igual y sí. La fidelidad de sus micrófonos no es la mejor, y la distorsión es persistente en sus trabajos. El garage, la psicodelia, el punk rock, el noise y hasta el glam encuentran cabida en el estilo de Segall, que suena a que no fuera del 2014, sino de algunas generaciones más atrás.

Fanático de las Fender y rasgueando su guitarra a la antigua, Ty Segall es probablemente el acto que más me emociona en el Ceremonia, y seguro que no los decepcionará.

(Lee ‘Cosas que NUNCA debes pedirle a un dj’, da clic aquí)