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Entrevistamos a estos músicos

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No te pierdas al Abe Rábade Trío


22 de marzo de 2013
Por    Omar Morales

El festival Eurojazz está en marcha y a punto de terminar. En su decimosexta edición ha confirmado ser uno de los eventos más sólidos en su tipo y, a mi parecer, el penúltimo concierto de este año es el más atractivo del cartel. El viernes 22 de marzo a las 5 de la tarde en las áreas verdes del Centro Nacional de las Artes (Río Churubusco y Calzada de Tlalpan) tocará el Abe Rábade Trío

La suma de sus elementos hacen de este trío una maquinaria rítmica, melódica y armónica de características únicas. No puedo (ni quiero) usar juicios de valor en términos de buenos y malos, mejores o peores, sólo quiero dejar claro que la música generada por estos hombres se aparta de lo común en el jazz. Abe Rábade es el pianista, principal compositor y líder del trío. Nació en Galicia y no ha dejado de estudiar música desde los cuatro años. Una de sus obsesiones son los ritmos intrincados y está convencido de que por ese camino se puede revitalizar al jazz.

Bruno Pedroso es portugués y como todo buen baterista (esto lo dijo él) se inició en el rock. Con baquetas en mano es un poderoso émbolo capaz de llevar la presión desde suaves y sutiles roces en tambores y platillos, hasta golpes implacables de potencia fulminante. Pablo Martín Caminero lleva el flamenco en la sangre, nació en el País Vasco pero se forjó como contrabajista clásico en las aulas de Viena, de ahí que la triple combinación de su espíritu libre con las partituras y la síncopa generen bases rítmicas y juegos armónicos de sonoridades amplias y complejas.

Esta formación del Abe Rábade Trío lleva cinco años en comunión, ha grabado dos discos, Zigurat de 2010 y A modo de 2012, y apenas  regresen a su península se encerrarán un par de días en un estudio madrileño a grabar el tercero. El 7 de marzo arrancaron su primera gira por centroamérica, dieron conciertos en Costa Rica, El Salvador, Guatemala y hace un par de días aterrizaron en la Ciudad de México, asombrados porque desde las ventanillas del avión la urbe parecía no terminar. Generosos me obsequiaron un par de horas de su tiempo para hablar de música, política, viajes, influencias, temores, obsesiones y me invitaron a cenar. Aquí un fragmento de la charla con tres de los jazzistas europeos más interesantes de nuestro tiempo.  

Jazz
  • Bruno
  • - ¿Con qué impresión de México llegaron a nuestro país?

    Abe: Yo intento llegar a los países con la menor información posible sobre ellos para evitar prejuicios y poder llevarme impresiones fuertes, porque los seres humanos somos tan cabezones que nos empeñamos en forzar la realidad a esos prejuicios y eso es perverso en cualquier contexto. Los viajes son desplazamientos físicos pero también espirituales y creo en su poder de de transformación.

    Bruno: Pues una percepción equivocada y parcial basada en lo que escuchamos en los medios: violencia, drogas... Anoche, por ejemplo, salí del hotel para hacer un poco de jogging y en un principio me sentí en medio de un escenario de Blade Runner, pero hoy todo es mucho más normal para mí.

    Pablo: Mi percepción es de un país profundo, mítico, misterioso, mágico y trascendental. Es una imagen que he construido a partir de los mexicanos que conozco y no en lo que pasan por televisión o escriben los periódicos. 

    - Han pasado poco más de 24 horas en la Ciudad de México, supongamos que en este momento tuvieran que subirse a un avión y cruzar el atlántico de vuelta, ¿qué impresión se llevarían de esta urbe?

    Bruno: Es una ciudad en la que podría vivir y eso no lo digo de muchas ciudades.

    Abe: Grande, profunda y misteriosa. Es una de las grandes capitales del mundo que hay que conocer.

    Pablo: Me iría con la sensación de que tengo mucho que aprender y de que estoy viviendo el uno por ciento de lo que podría.

    - ¿Y qué me dicen de España y Portugal, cómo están sus países?

    Abe: Lo que está sucediendo en España es equiparable a lo que pasa en todo el mundo occidental, vivimos un cambio de modelo con la caída del tardocapitalismo. Esta crisis tiene mucho de estafa, pero creo que el ser humano tiene un potencial mucho más elevado de posible convivencia y los grandes avances de nuestra civilización se han dado con fuertes cambios de paradigmas, justo estamos en uno de esos nudos y lo que tenemos que hacer es decidir de qué lado estamos. Espero fervientemente que el cambio sea pacífico. 

    Bruno: Durante 40 años pensé que Portugal era un paraíso comparado con América Latina, para mí estos eran países corruptos y violentos y yo estaba muy lejos de ellos, pero los últimos dos años he sufrido un shock, quizá el más fuerte de mi vida, por darme cuenta de que Portugal y España están infestados de corrupción.

    Pablo: España es un país complejo que incluso se cuestiona si existe como tal, yo soy Vasco pero no independentista, creo en Iberia y no en tierras divididas. España es el país en el que quiero vivir a pesar de tener que aguantar barbaridades, es demencial escuchar a los ministros, no tienen puta idea de lo que hacen y dicen. Ante eso lo que hago es tocar, sonreir, ser amable con mi entorno y brindar buena energía.  

    Jazz
  • Abe
  • - Abandonemos el terreno de lo social y lo político. Mi oído los percibe como generadores de un jazz fuera de lo habitual, ¿qué características creen que los distinguen de la media en el género?

    Abe: Una cualidad de este trío es el rango dinámico que puede generar, la sonoridad que resulta al sumarnos en la interpretación de una pieza es muy amplia, es una labor premeditada y no muy común en otras formaciones de jazz. Esa es nuestra principal característica, que además va creciendo conforme pasan los años y seguimos tocando juntos. 

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