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La banda podría visitar nuestro país

Los Fleet Foxes están de regreso

Fleet Foxes Especial Fleet Foxes
30 de junio de 2011
Por  Luis Del Valle   

Fleet Foxes es una banda originaria de Seattle que con tan sólo dos EP's y un álbum de estudio se convirtió en estrella de la música independiente hace un par de años. Su álbum debut les valió altas posiciones en varias listas de lo mejor del 2008 y los convirtió en una banda a seguir. La complicada tarea de lanzar un segundo CD de estudio llegó este año con Helplessness Blues, el cual recibió las mismas, sino es que mejores, críticas que el primero: Fleet Foxes creó una obra maestra que ya es candidata a disco del año, con la que demostró que el éxito de su debut no fue un golpe de suerte.

Casey Wescot, tecladista y multi-instrumentista de la banda, se tomó unos minutos de sus vacaciones en Francia para contarnos sobre Helplessness Blues. Aquí lo que nos dijo:

 

¿Qué tal Francia?

Estoy aquí de vacaciones, en París y es increíble. Es una ciudad llena de cultura, en la semana que he estado aquí he ido al cine a ver películas de David Lynch y Stanley Kubrick, también escuché a un filósofo hablar sobre el rol de las matemáticas en la música, he ido a conciertos. Todo eso es algo que no puedes hacer en Seattle. Pero, bueno, mañana ya salimos de gira a Inglaterra.

 

Justamente el otro día estaba leyendo su Twitter y me di cuenta de que hablan mucho sobre películas. ¿El cine inspira su música de alguna forma?

Bueno, todos en la banda somos grandes fanáticos del cine. En este disco, Robin comenzaba las canciones con tan sólo su voz y una guitarra acústica. Los grababa y después nos lo mandaba y yo pasaba tiempo en mi cuarto trabajando en ideas para el disco. Estando ahí me resultaba de mucha ayuda ver películas de horror, de suspenso, thrillers, etc. Eso me servía porque cada película tiene su propio ritmo y estos me ayudaban a organizarme. Me encantaba tener de fondo películas de David Lynch como Inland Empire y Mullholland Drive o películas de Tarkovski.

La música en el cine es algo que me interesa mucho. Por ejemplo, en varias de sus películas, Lynch la usa para transmitir una sensación de rareza. Yo quise hacer algo similar en una de las canciones del disco, se llama "The Shrine/An Argument" y al final tiene una melodía muy poderosa, pero yo quería que sonara algo extraña así que utilicé un instrumento hawaiano llamado el tremoloa, tiene un sonido muy raro y funcionó perfectamente para hacer lo que quería. El uso de ese instrumento definitivamente fue inspirado por David Lynch.

 

En comparación con el disco anterior, Helplessness Blues tiene un sonido más denso. Lleno de capas de sonidos, texturas e instrumentos extraños, ¿Cómo sucedió esto?

Escuchaba una parte de una canción y me quedaba meditando un par de minutos, me preguntaba si me gustaba lo que sonaba, qué cosas asociaba con esa parte y dejaba ir a mi mente. Por ejemplo, había una sección en la que sólo había dos cuerdas, sonaba demasiado cíclico y repetitivo, así que pensaba en una solución mecánica, investigaba en Internet y buscaba instrumentos para completar el sonido.

 

¿Qué instrumentos encontraste?

Uno de ellos fue una caja de ritmos que podía programar con pedazos de papel a los que les hacía agujeros. Este instrumento en particular se relacionaba con la idea musical porque también era cíclico y mecánico. En "The Shrine/An Argument" al final hay una especie de sonidos tibetanos, por lo que fui a una tienda new age donde tenían instrumentos de meditación, busqué unos tazones tibetanos y probé el tono de cada uno hasta encontrar uno que estuviera en el mismo tono que la canción. A veces estas ideas funcionan y a veces no. Yo busco sonidos pequeños que den una perspectiva a la guitarra y la voz.

 

A mitad de las sesiones del disco decidieron re-grabar mucho de lo que ya tenían y empezar casi desde cero, ¿por qué lo hicieron?

Simplemente no se sentía correcto, tienes mucho tiempo para meditar en las canciones y escuchar qué suena bien y qué no. Conforme van progresando, te das cuenta de cómo se van relacionando como parte del disco, lo que funciona, y que a veces hay cosas que no son satisfactorias.

 

¿Qué cambios hicieron de la versión original al producto final?

Rehicimos casi todo, tenía diferentes instrumentos, arreglos musicales y vocales, como al final de "The Shrine/An Arguement". Canciones como “Battery Kinzie” originalmente eran casi acústicas, con sólo Robin y su guitarra, pero decidimos agregarle piano, bajo y una textura de la banda completa. La llevó a un lugar diferente del que estaba originalmente planeada, pero así debe ser, tienes que explorar en la marcha.

 

Me llamó la atención que en el nuevo disco hay una canción titulada Montezuma, ¿tienen algún interés especial en la cultura mexicana?

Es interesante, pero tendrías que preguntarle a Robin (risas).Yo no he ido, sólo a Tijuana, me gustaría viajar más a México, la familia de mi mamá es de allá, así que me encantaría ir a explorar. Definitivamente iremos a tocar con este disco.

 

Cuéntanos más sobre esta posible visita a México.

Debería de pasar ya, es molesto que no hayamos podido ir. Nunca hemos tocado ahí y nos encantaría hacerlo, apenas lo hicimos en España y hasta que no vas a un lugar no tienes una idea de cómo es. Te digo que fui a Tijuana pero es tan turístico que creo que no me da una impresión de cómo es México. Todos tenemos muchísimas ganas de ir y definitivamente iremos con este disco. Con decirte que apenas sé en dónde tocaré la próxima semana (risas).

  

Las portadas de sus dos discos están llenas de muchos detalles, ¿qué pueden decir de la de Helplessness Blues?

Cuando nuestro amigo Toby (Liebowitz) dibujó la portada y nos la mostró, inmediatamente resonó con él. La portada es muy interpretable. Es calidad, pero a la vez es intimidante, para Robin es un mapa mental, pero para mí es una ilustración extraña de la memoria y creo que hay resonancias entre las letras y la ilustración.

 

¿Cuál es tu máxima meta como músico y como parte de la banda?

La primera meta fue tener un disco y creo que desde ese entonces muchas cosas han cambiado para la banda, teníamos muchas en cuanto a exploración musical y arreglos –los cuales creo que tocamos en Helplessness Blues– pero creo que todavía nos falta camino. Tenemos dos discos, nos falta mucho y me interesa ver hacia dónde vamos. Mi meta es evolucionar constantemente, cambiar y explorar diferentes áreas de la música que nos interesen en determinado momento y tomar una foto de ese momento en la forma de un disco.

Texto  
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