Nomi Ruiz sin Jessica 6

Su presentación para DFA Sessions

Paulina Chávez

A través de los años han existido una serie de propuestas musicales alternativas, música que no logra ser difundida por los canales comunes, como la radio o Tv local. Sin embargo, la propagación democrática y trasnacional que llegó con el Napster nos ofertó una plétora de estos “alter-egos”  de lo común, permitiéndonos conocer bandas, solistas y dj’s que de otro modo se habrían quedado en el rezago en su país o en el peor de los casos, de su garage. Nomi Ruiz es un caso.

Glamour, fuerza y música disco se fusionaron en el Imperial Club con la presencia de Nomi Ruiz, vocalista, líder y productora de su propia banda, Jessica 6, mejor conocida por haber participado junto con Anthony Hegarty en el éxito mundial que fuera el primer disco de Hércules & Love Affair. Su presentación de solo DFA Sessions fue la noche del viernes.

Es común que el eje central de las fiestas sea la mezcla del dj, sin embargo, Nomi supo alternar de manera brillante con la música tres elementos esenciales durante su intervención, su canto, su baile y el poder de su atractivo físico sublimado por su mini vestido rojo carmín, logrando ser la única estrella de la noche, domadora de los flashes, el micrófono y la consola.

La música fue cuidadosamente seleccionada y alineada por ella misma para lograr un efecto fuerte entre los cientos de asistentes, quienes por más de dos horas se trasladaron a un mundo de sofisticación, donde de vez en cuando la artista adornaba con pequeños matices de su voz letras de sus propias creaciones, o de otras prestadas, como Adele, The Rapture o Britney, entrelazadas en sonidos Nu-Disco influenciados de su trabajo previo con Hercules and Love Affair.

A la mitad del performance el tono de las luces del recinto semejaba una escena erótica de película de clásica, con la mujer fatal sobre el escenario, de pronto escuchamos “Prisoner of Love”, “White Horse” y “Fun Girl” temas de su disco “Lost in Lust” y fuimos testigos de la emancipación de una diosa en el cuerpo de una mujer frágil. Hubo una epifanía colectiva. Poco después, abandonó sonriente el escenario agradeciendo a sus fans mexicanos para dar paso al Dj local quien mezcló clásicos de los 70, 80 y 90  hasta el final de la noche mientras ella disfrutaba tomándose fotos con los chilangos.