Las tacvbos hicieron vibrar a los chilangos

Lleno total en el Palacio de los Deportes

OCESA/Chino Lemus.

La noche estaba puesta. En los alrededores del Palacio de los Deportes todo era un mar de gente, niños, jóvenes, adultos y hasta abuelos con sus nietos se dirigían al domo de cobre. El ambiente festivo se sentía desde las salidas del metro, desde el tráfico que se formaba para acceder al inmueble, desde los revendedores que ofrecían los últimos boletos para Café Tacvba.

Todavía faltaba más de media hora para el inicio del concierto pero ya no cabía nadie más. Algunos caracterizados con los personajes que Rubén ha puesto de moda en las distintas etapas de Café Tacvba, como el gallo gas, Ixxi Xoo o ahora el zopilote.

En las pantallas del Palacio proyectan repetidamente el tráiler del documental de este cuarteto y el público estalla a la menor provocación, como ensayando lo que les deparará a los músicos en cuanto salten al escenario en el último concierto de la gira “El objeto”.

La fiesta ya había iniciado y sólo faltaban los invitados de honor: Rubén, Meme, Quique y Joselo, que justo a las 20:30 horas salieron de sus camerinos, todos ellos muy elegantes, con sacos y hasta moños. Entonces sonaron los primeros acordes de “Pájaros” y todo fue un orgasmo simultáneo. La banda y los tacvbos se unieron en comunión, en éxtasis y nadie dejó de gritar o cantar.

Café Tacvba, nuestros chilangos del año, son hoy por hoy la mejor y más exitosa banda mexicana. No tiene comparación el nivel de arraigo que estos músicos tienen sobre el público nacional. Nadie más querido, más respetado, más idolatrado en el medio. Y esta noche lo demostraron ante más de los 20 mil espectadores que se dieron cita.

“El baile y el salón” fue la tercera rola. Un himno generacional que levantó a todos de sus asientos, que los puso a bailar pero también los llenó de nostalgia, muy pronto los tacvbos dieron una probada de sus mejores platillos y la banda se los agradeció con un “olé, olé, olé, olé, Café, café”, que tocó las fibras más sensibles de los músicos.

Para no bajar la intensidad, siguieron “Cómo te extraño” y “Las Flores”, otros dos clásicos que la gente coreó de principio a fin, mientras en el centro del escenario se inflaba un gigantesco árbol por donde Rubén se daría sus vueltas para estar más cerca del respetable.

Sin importar que fueran canciones del nuevo disco o clásicos de hace más de 20 años, la gente se entregó totalmente a los tacvbos. Quizá ninguna banda mexicana tenga un público tan incondicional como estos cuatro, que han sabido tomar sus pausas, reinventarse y siempre regresar con canciones que en poco tiempo convierten en éxitos.

Cualquier gesto, cualquier canción, cualquier movimiento que hiciera cualquiera de los tacvbos, como también los discursos de Rubén contra el consumismo y los gobernantes, fueron aplaudidos al máximo. El Zopilote, por cierto, se quitó unos vistosos tenis amarillos, los que usó durante la gira, los ató entre ellos, y los aventó hacia el público.

No faltó el momento para festejarnos como chilangos, cuando Rubén dijo las primeras palabras: Ya chole chango chilango / Que chafa chamba te chutas / No checa andar de tacuche / Y chale con la charola. Ese himno para los defeños compuesto por Jaime López también fue uno de los más ovacionados de la noche. 

Si hace unas semanas hubo un escándalo por una supuesta convivencia privada de Justin Bieber con el Presidente de México y su familia, Rubén dejó algo en claro, Café Tacvba nunca compartiría el pan y la sal con el mandatario, ya que sin empacho, el vocalista portó orgulloso en la parte final del concierto una playera que le dio alguien del respetable que tenía la imagen de Peña Nieto y la leyenda “No es mi presidente”.

Después de casi tres horas, terminó el concierto. Todos felices, los asistentes pero también los músicos, que se ve que disfrutan al máximo lo que hacen. Sin poses, sin mal genio, para estos cuatro hacer música y estar frente a sus fans es un placer. Nadie salió defraudado, el ambiente de fiesta continuó hacia fuera del inmueble, algunos incluso seguían cantando, contagiados por la energía y la vibra de los tacvbos.

Setlist

– Pájaros

– El aparato

– El baile y el salón

– Cómo te extraño

– Las Flores

– Río/ Árboles frutales/ Seguir siendo

– Tengo todo

– La 2

– Trópico de cáncer

– De este lado del camino

– Aviéntame

– Esperando

– Lento

– Zopilotes

– Pez/ Verde

– Andamios

– Olita de altamar

– Agua

– Espuma

– Debajo del mar/ Ixtepec

– Volver a comenzar

– Déjate caer

– Chilanga banda

– Yo busco

– Tan mal

– Volcán

Encore

– Eres

– Aprovéchate

– Esa noche

– María

– Mediodía

– Ingrata

– El fin de la infancia

– Chica banda

– El puñal y el corazón

– El espacio

– Las persianas