La Academia en el Auditorio: a 15 años, los momentos clave

La Primera Generación de la Academia
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Corría el año 2002, con los reality shows en todo su apogeo, cuando La Academia irrumpió en las pantallas mexicanas. En plena “guerra de las televisoras”, este concurso de canto le metió un buen calambre a Televisa, quien poco tiempo después intentara hacer lo propio con su olvidable y desangelado ‘Operación Triunfo’. Y es que La Academia desbordaba lo que a ‘OT’ siempre le faltó: cantantes con perfiles muy bien definidos que rayaban en lo telenovelero: desde la chica de escasos recursos (Toñita) hasta los “galanes” (Víctor, Raúl, Yahir) y por supuesto la chica guapa que arrancaba suspiros (María Inés).

Con subidas, bajadas y momentos cardiacos —como la expulsión de Toñita un programa antes de la final— el reality culminó con Myriam coronándose como triunfadora. Hoy, 15 años después, en plena fiebre de revivals y reencuentros, esta primera generación decidió reunirse para celebrar su década y media de llegada a la TV mexicana ofreciendo un concierto en el Auditorio Nacional, como parte de su Tour Inseparables.

Como buenos curiosos que somos ahí estuvimos y te traemos los 15 momentos clave de este concierto:

1. Se fueron a la segura (y estuvo bien): los exacadémicos se aventaron esas interpretaciones memorables que hace 15 años quedaron en el recuerdo de la gente.

2. ¡Cuánto grito para Víctor! A pesar de que se pensaba que Myriam iba a cerrar pues ella fue la ganadora, él fue el último en hacer su presentación individual y el que más griterío arrancó de las damitas presentes, que andaban desatadas.

3. La peor actuación: Alejandro. Igual ya no se dedica profesionalmente al canto, pero una ensayadita no hubiera estado de más. Interpretó “Soy un desastre” y pues sí: ni cómo negárselo.

4. Estrella utilizó la que siempre fue su carta fuerte y le funcionó: interpretó canciones de trova acompañada de su inseparable guitarra. Le puso un momento sentimental a la noche interpretando “El reloj cucú”.

5. Bien por María Inés, quien demostró que el paso de los años no ha sido en vano. A pesar de que en La primera generación no le iba muy bien en críticas, la tapatía incluso interpretó a José Alfredo Jiménez y lo hizo muy honrosamente.

6. Raúl: entre azul y buenas noches. Fue él segundo hombre más ovacionado, pero realmente más por su carisma que por su voz. Le faltó ensayar, quedó a deber.

7. Toña: la Negra de Oro. Aunque le dieron muy poca participación en las rolas grupales, encendió al Auditorio alternando entre lo grupero y lo tropical. Hasta su one hit wonder ‘De mí no te vas a burlar’ se aventó. ¡Reina de Tantoyuca!

8. José Antonio: el segundo más maletón. Al público no le gustaron tanto sus interpretaciones individuales, tal vez eran nervios porque en los popurrís grupales mejoró.

9. Wendolee: mejoró bastante y ya se dio cuenta de que lo suyo, lo suyo, es ser carismática. A pesar de ser llenita, se aventó un split y se llevó al público diciendo: “¿cómo que las gorditas no podemos?”.

10. La voz masculina que más brilló fue la de Miguel Ángel. Como si no hubiera pasado el tiempo, su timbre y tesitura característicos no dieron cabida a errores.

11. ¿Por qué interpretar canciones con notas que no puedes alcanzar, Laura? Hay que ser una Whitney Houston o una Celine Dion para interpretar decorosamente ‘I will always love you’ o ‘My heart will go on’. Y pues no.

12.Obviamente, la mujer más ovacionada fue Myriam. Y aunque en algunos momentos sus interpretaciones estuvieron gritadas (a Lolita Cortés le hubiera dado el patatús), no se puede negar que tiene una voz muy potente.

13. El popurrí de Selena muy bien logrado por las chicas. En una noche donde la mayoría fue baladero, se agradeció tener momentos guapachosos, y qué mejor con La reina del Tex Mex para ponerle sabor.

14. Y hablando de éxitos: a un año de la partida del Divo de Juárez, todos los exacadémicos de la primera generación —menos Yahir y Nadia a los cuales se les extrañó— se aventaron un popurrí de Juan Gabriel, con lo que cerraron su presentación.

Para algunos, estos reencuentros eran innecesarios, pero ellos se veían felices y le echaron ganas. Para todo hay público, ¿qué no? Y mientras algunos mejoraron y otros empeoraron, si algo quedó demostrado —para bien o para mal— es que no es lo mismo Los Tres Mosqueteros que 15 años después.

¿Estuviste ahí? ¿Qué te pareció?