Segregados, la banda de exreclusos, busca vivir de su música

Segregados
Foto: Cortesía de Segregados

Corría 2008 cuando 13 internos del Reclusorio Oriente hicieron de la música “el escape perfecto”: si bien sus cuerpos seguían confinados dentro del penal, el arte les permitió la liberación espiritual y emocional que les ayudó a sobrellevar la carga de la vida en la cárcel.

Improvisando todo, desde la alineación hasta el género, encontraron en sus obstáculos sus principales fortalezas: su sonido, tan segregado como ellos, es imposible de encasillarse en un género específico. Basta con escuchar una de sus piezas (“El Penal”) para encontrar en ellas trazas de rock, ska, reggae, norteña, tropical e incluso mariachi.

Después de haber hecho de los baños del reclusorio su sala de ensayo, de haber grabado su primer material estando tras las rejas y de haber abandonado de una vez por todas el penal, parecen estar hechos a prueba de fuego.

Como en la máxima nietzscheana de que “lo que no te mata te hace más fuerte”, los integrantes de Segregados tienen muy claro que las cosas apenas empiezan y que ahora, ya en una nueva etapa de su vida, es cuando tienen que enfrentar el verdadero reto: consolidarse y dejar atrás un pasado nada sencillo.

Sobre cuál es la situación actual de la banda y cómo han experimentado esta “nueva vida” fuera del penal, platicamos con Jonathan Álvarez, vocalista y guitarrista de este proyecto.

Tengo entendido que la alineación de la banda ha sufrido algunos cambios. ¿Cómo está conformada actualmente?
Así es. En la batería está Antonio Garza Ruiz Gomar, en la trompeta el señor y maestro José Luis Flores Tlapala El Mariachi, en el trombón de vara a Ernesto Arreola Reyes, en el trombón de émbolos a Sergio Corona, en la guitarra de acompañamiento Güicho Morales Yañez, en la percusión y juguetes, “Pacu” Ramírez, en voz y coros Antonio Álvarez y Jonathan Álvarez, servidor, en guitarra y voces. El cambio más notable es que nuestro bajista original no quiso saber ya nada más de Segregados y se agregó a un compañero que se llama Alberto Aguilera, quien está ahora grabando con nosotros.

Hablemos de sueños cumplidos: ¿cuál ha sido la mayor satisfacción que han tenido como banda?
Son varios. El primero y más importante: el haber logrado grabar el disco. El segundo fue haberlo presentado con integrantes de la Maldita Vecindad. ¡La Maldita es la Maldita! Luego, cuando ya estuvimos libres, haber abierto el Vive Latino en el escenario principal en 2014. Luego, gracias a esta chamba, estar mano a mano con personas increíbles como Sergio Arau, el Mastuerzo, Regina Orozco, los mismos Malditos, Rodrigo Cárdenas. Todos notables a quienes admiramos y respetamos.

¿Han tenido trabas para reinsertarse socialmente? ¿A qué se dedican ahora?
Esa es una pregunta muy intensa. En México no sé qué pueda entenderse como “reinsertarse socialmente”. Lo que te puedo decir es que todos tenemos diversos oficios, aunque la mayoría relacionados con la música. Yo por ejemplo hago mezclas de audio para salseros o de hip hop, El Mariachi pues, ¡sí es mariachi!, Sergio Corona es músico de banda, Toño Garza es productor. Todos hacemos cosas relacionadas con la música. Aunque la tirada sería ya poder vivir de Segregados. ¡Eso estaría muy chido!

Ya sea como músicos o simplemente como ciudadanos, ¿han vividos trabas, discriminación o rechazo por pasado como reclusos?
En lo personal no, no he tenido ese estigma. Y es que tampoco voy por la vida diciendo “yo fui preso”. No sé mis compañeros, pero al menos yo no. Creo que las trabas se las pone uno mismo, y yo prefiero no enfocarme en eso.

Ustedes son Segregados no sólo por el nombre: incluso en su sonido. ¿En qué género podrían decir que se encuentran al ser una mezcla tan ecléctica?
¡Es una pregunta muy compleja! Pero me gusta que la hayas hecho. Creo que lo que distingue nuestro sonido es que todos nosotros de verdad le ponemos amor y alma a esto que hacemos. Y así fue desde el principio: lo hicimos para de alguna manera liberarnos de ese entorno hostil. Al final lo que nos liberaba era la música. Pero también es claro que no pertenecemos a ningún género. No encajamos en el reggae, no somos ska, no somos mariachi, somos una fusión. ¡Fusión tal vez sería nuestro género!

Para sus familias, ¿cómo fue pasar de tener un pariente en la cárcel a ser ahora familiares de unos rockstars?
¡No somos rockstars! [risas] Eso es algo que tendrían que contestártelo ellos. Supongo que debió ser duro y fuerte para ellos tener un ser querido adentro de ese lugar.

Acerca de tu paso por la cárcel, ¿qué cosas o cosas aprendiste? Después de este aprendizaje, ¿llevan este aprendizaje a un mensaje social en sus letras?
Aprendimos mucho de tolerancia. ¡Imagina lo que es estar ahí adentro! Convivir con tantas personas, escucharlas, coexistir. Luego, con los compañeros de la banda fue lo mismo: escuchar la opinión de todos y poder sintetizar todas esas opiniones en una sola propuesta. Y respecto a nuestra música, ¡claro que tiene una misión social!

¿Cuál sería este mensaje o misión de Segregados?
Es un mensaje de perseverancia. Queremos comunicar que el que persevera alcanza y el que busca encuentra. Que se pueden superar los obstáculos, siempre vibrando chido para todo lo que venga.

Después de los sueños ya cumplidos —de los que hablábamos hace rato—, ¿cuáles faltan por cumplir?
¡Un Grammy o un Óscar! Suena loco, pero claro que se puede cuando uno realmente se dedica a trabajar.

¿Y colaboraciones? ¿Con quiénes les latería trabajar?
¡Uff, con los Rolling Stones o Metallica! Ya hablando de la escena local otra vez con la Maldita, con el Panteón, Inspector, Sekta, Salón Victoria, Skandalosos. Molotov también estaría chido. ¡Uy, con el Tri también estaría muy bueno!

¿Cómo van con lo del nuevo disco? ¿Toquines en puerta?
Precisamente ahorita voy saliendo del estudio, ya estamos en la mezcla del LP, que esperemos que pronto se convierta en el disco. Y toquines en agosto tenemos el aniversario de una banda chida, pronto les podremos dar más detalles.

¿Tenemos Segregados para rato?
¡Esperemos que sí, que Dios nos preste mucha y vida y salud para poder seguir haciendo esto, que es lo que más nos gusta!