Por:
Xun
El martes 7 de octubre a las 20:30hrs en el Auditorio Nacional
De principios de los ochenta a mediados de los noventa la fiesta era en Manchester, la ciudad se convirtió en la capital del rock & roll y la juerga llegando al punto de cambiarse el nombre por Madchester —por aquello de que el asunto se puso loco— todo esto orquestado principalmente por un conductor de televisión excéntrico: Tony Wilson (representado a la perfección en el filme de Michael Winterbottom 24 hour party people, 2002). La escenografÃa de naves industriales olvidadas, el sombrÃo clima británico y el recuerdo del suicidio de Ian Curtis (Joy Division) contrastó con la parranda que agarraron los Shaun Ryders (Happy Mondays), los Ian Browns (Stone Roses) y los Tim Booths (James). El sonido de estos últimos caracteriza perfectamente aquellos tiempos de excesos donde el rock encontró a un nuevo compañero de batallas, un género hasta entonces desconocido pero que iba bien con la parranda: el proto-electrónico. Con canciones como "Sit Down", "Laid" y “Say Somethingâ€â€”todo un himno noventero— James mantuvo la consistencia de la que adolecieron otras bandas de esa generación, y ganaron el reconocimiento manchesteriano y de su mandamás: Morrissey. Ahora en su reencuentro, después de una pausa de casi siete años, por fin nos traen algo de aquel desequilibrio noventero que volvió loca a una ciudad y a todo el mundo.