El soundtrack deprimente

 The Fountain (2006)

La película más criticada de Darren Aronofski (Pi: el orden del caos y Requiem por un sueño) tiene la mejor banda sonora de todas sus producciones. Este disco entraría dentro del género instrumental del que hablamos en la introducción. No obstante, a diferencia de lo que podríamos categorizar como score de una película -soso, carente de sentido como música sin imagen-, la colaboración entre Kronos Quartet y Mogwai -así como las piezas de Clint Mansell- deviene en un disco verdaderamente angustiante y hermoso.

Son diez piezas instrumentales, repetitivas y frustrantes, como suelen ser las atmósferas de Aronofsky, capaces de transportarte a la soledad absoluta. Recordemos que de algo similar trata la película: un hombre que en tres momentos distintos del tiempo -aunque bien podría argumentarse que todo es parte del mismo continuo- pierde lo que más ansía y cae en un vacío total.

Escucha: “Stay With Me”, que representa el momento más deprimente de la historia, cuando el personaje pierde todo lo que le importa y se queda sólo con sus recuerdos.

“Xibalba”, así nombrada por el inframundo maya, un lugar maligno y peligroso. “Xibalba” representa el período post-pérdida de algo, cuando se vive atrapado en lo que no se puede recuperar y la tortura es permanente.

Deprímete con “Stay With Me”.