Lo mejor del #CC13

La clausura fue épica

El segundo día del Corona Capital ofrecía uno de los carteles más sólidos en la historia del festival. Los headliners por sí mismos eran un espectáculo gigante. La expectativa era alta, muy alta, quizá más que el sábado. Y esto se podía sentir en el ambiente.

Desde temprano la gente empezó a llegar al lugar. Para el mediodía ya había decenas de automóviles estacionados. Algunos tenían la cajuela abierta y personas cheleando, otros tenían palabras pintadas en sus vidrios haciendo alusión a los Arctic Monkeys. Todos sabíamos que esta fecha era la decisiva. Los organizadores del Corona Capital se jugaban la credibilidad con este cartel. Si algo fallaba, sería desastroso, pero si lograban hacer un trabajo impecable, este suceso pasaría a la historia. Y, afortunadamente, así fue. Todo salió bien.

El tiempo volvió a jugar a nuestro favor, quizá demasiado. Cualquiera que se haya tomado unos segundos para voltear al cielo, habrá notado que no había una sola nube a lo alto. El sol estuvo -todo el tiempo- en su máximo esplendor. Provocando quemaduras leves y sudor, pero hasta ahí. Fuimos afortunados.

Deap Vally

La mejor fórmula para inaugurar un día con tal marco a su alrededor consistía en guitarrazos, chicas sexys y rock. Así fue como Julie Edwards y Lindsey Troy destrozaron el escenario Capital. Las californianas se apropiaron de la tarde con rolas como ‘Walk Of Shame’ y ‘End of The World’, mismas que hacían que los aventureros que llegaron desde temprano gritaran y babearan por su presentación.

Quizá este par de chicas californianas no son prodigiosas de la música, sin embargo, saben exactamente lo que hacen: rock sólido, rudo, sin miedos. Así. 

Ice Age

La banda danesa liderada por Johan Surballe fue la encargada de abrir el escenario Corona. Y su entrada sólo podría calificarse como agresiva. Completamente comprensible por el estilo garagero y ruidoso que los caracteriza. Había poca gente, así que el mood era como sí hubiésemos ido a ver tocar a nuestros amigos, y no tanto como un festival. A pesar de eso, después de un tiempo Ice Age logró contagiar su locura al público. Incluso se hizo un moshpit. Las canciones que más prendieron fueron “Awake”, “Ecstasy”, y por supuesto, “I’m nothing”.

Su sonido no es fácil de escuchar, pues raya en lo decadente y desgarrador; casi como escuchar a un borracho con problemas emocionales. Sin embargo, ése es precisamente el encanto de la banda.

Perfume Genius

En la apertura del escenario Corona Light apareció el proyecto de Mike Hadreas, Perfume Genius, que conectó de inmediato con los pocos asistentes que ya los esperaban, y los que iban llegando. Se rifaron con la selección de tracks que presentaron en el Corona Capital, de los que destacó ‘Helples’. 
En verdad que el de Seattle dejó un buen sabor de boca en el festival.
 

The Black Angels

Cuando llegamos al escenario Corona, poco antes de que empezara The Black Angels, ya había mucha gente esperando. Así que cuando salió la banda con “Telephone” fue cuestión de segundos hacer bailar a la gente.

Incluso en las pocas canciones lentas, que suelen ser las que rompen el mood de la gente, la emoción del público fue evidente. “Black grease” fue uno de los grandes momentos del show, no porque la banda hiciera algo especial, sino por la reacción emocionada del público ante ella.

 

Jake Bugg

Imagina tener 19 años, estar en la cima de la escena musical, presentarte en un país lejano a casa y que, sin embargo, miles de personas griten tu nombre, canten tus canciones y aplaudan cada cosa que haces sobre el escenario. Bueno, pues, algo así sucedió en la presentación de Jake Bugg en el escenario Capital.

No importó que el sol estuviera en un esplendor casi fulminante, ni siquiera que el calor fuera insoportable, la  gente se entregó al de Clifton. A pesar de su corta edad, Bugg proyecta una seguridad casi frígida en el escenario. No titubea un sólo segundo, no se equivoca en ningún acorde; pero tampoco sonríe, ni intenta conectar con la gente. Pero, en realidad, no lo necesita.

Algunos lo han llamado ‘el nuevo Bob Dylan’ quizá muchos piensen que pecan al comparar a un novato con una leyenda, sin embargo, tras su presentación en el Corona Capital, quedó claro que Bugg no es ningún novato.


Capital Cities

Gran parte de su fama en México se la deben a su canción ‘Safe and sound’, la cual sirvió como el fondo musical del trailer con el que el Corona Capital presentó el lineup de este año.
 
Así que su actuación en el Festival fue todo un éxito por esta razón y por lo bien que se escucharon en el escenario Corona. 
 
Muchos melómanos no se resistieron a su electro-pop bailable y se quedaron a escucharlos aún cuando apenas en junio de este año estrenaron su primer álbum llamado In a Tidal Wave of Mystery’.
 

Portugal. The Man

Esta banda originaria de Alaska fue de las primeras que lograron reunir grandes cantidades de gente. Y no es de extrañarse, a pesar de que muy pocas veces han logrado estar entre los nombres principales de la música indie, nadie puede poner en duda su calidad.

Con una capacidad vocal impresionante, John Baldwin y su banda prendieron al público de principio a fin con temas como “Purple Yellow Red and Blue”, “So American”, “Modern Jesus” y “Creep in a T-shirt”. En el público, la mayor parte de la gente no dejó de cantar un solo momento. En un concierto es común que llegue una canción que haga que la atención de los asistentes se disperse. Sin embargo, en Portugal. The Man nunca llegó ese momento. Aunque no fue de los principales números de la noche, definitivamente fue un imperdible. 

Jimmy Eat World

Cuando llegamos al escenario a ver a Jimmy Eat World, el lugar ya se encontraba lleno. A pesar de ser una banda noventera, ha logrado colocarse en el gusto de nuevas generaciones. Tal vez es por sus letras, con las que cualquiera se puede identificar, o tal vez es ese sonido que casi automáticamente te hace mover la cabeza y hasta brincar un poco. 

A lo lejos se podía escuchar “Safe and Sound” de Capital Cities, así que muchos se pusieron a bailar mientras esperaban a Jimmy Eat World. Tras algunos minutos de retraso, la banda finalmente apreció con “A Praise Chorus”. Dede ese momento, se adueñaron del público. En ningún momento la gente dejó de brincar y cantar, creando un mood noventerísimo, que seguramente revivió recuerdos de varios. Entre el setlist se encontraron canciones como “I will steal you back”, “Always Be”, “Future Denver Mint” y “Damages”. La banda se despidió con “The Middle”, dejándonos con ganas de más. 

 

Stereophonics

La banda liderada por Kelly Jones conoce perfectamente su papel en la escena musical. No se andan con juegos, ni pretensiones. Encarnan la imagen del rockstar moderno: chamarra de piel, camisa y pantalón negro, cabello desaliñado y lentes de sol; guitarrazos distorsionados, pero sobre todo, la voz rasposa de Jones. Todo en conjunto hace que los Stereophonics sean una leyenda con vida.

Desde el momento en que toman el escenario transmiten que son los dueños del lugar. El set que presentaron consistió en un exquisito recorrido por su carrera musical. ‘Local Boy in The Photograph’, ‘Graffiti on The Train’ fueron la prueba de que a pesar de los cambios en su alineación, los Stereophonics no son simplemente una banda más, ellos son gigantes.

Sin embargo, a pesar de tener a los Stereophonics entregando su alma en el escenario, el público (al menos desde donde estábamos) no respetó. Hablaban, intercambiaban risas, pero pocos, muy pocos, prestaban atención a la desgarradora forma de cantar de Kelly Jones. Quizá la razón de esto fue que muchos de los presentes estaban esperando a Vampire Weekend. 

De cualquier forma, los que prestaron atención nos entenderán cuando decimos que Jones es un maestro en el escenario.

64250Stereophonics
Stereophonics (Javier Rincón)

Miles Kane

El músico inglés salió al escenario vestido con la playera de la selección mexicana  y de inmediato atrajo la atención del público que no se movía del área desde la presentación de Capital Cities y Jimmy Eat World.
 
Musicalmente hablando, presumió su gran propuesta de rock indie e hizo vibrar el piso gracias a los fanáticos que se animaron a brincar con sus ritmos.
 
Muchas de las canciones de su álbum debut (Inhaler) como solista, fueron co-escritas con Alex Turner, líder de la banda Arctic Monkeys, su ex compañero en un proyecto llamado The Last Shadow Puppets‘.

Y aunque al final de su show mucho público lo abandonó para ir a ver a Vampire Weekend, si aún no has escuchado algo de Kane, te garantizamos que la primera vez que lo hagas te pondrá de muy buen humor.
 

Savages

¿Qué podemos decir de Savages? Es difícil hablar de una banda que te deja sin aliento en vivo, de un grupo de cuatro mujeres que más que ser parte de un proyecto musical, son un verdadero suceso en vivo. 

Desde el preciso instante en que Jehnny Beth, Gemma Thompson, Ayse Hassan y Fay Milton ocupan sus lugares sobre el escenario, la atmósfera cambia totalmente. El juego de luces, la distorsión de Thompson y, sobre todo la presencia de Beth hicieron que Savages ofreciera uno de los mejores shows en la historia del festival.

Y es que desde la forma en que Jehnny camina a lo largo del escenario con su andar arrogante, como retando al público, el brutal trabajo de Ayse Hassan en el bajo y la increíble coordinación de Fay Milton en la batería denotan que las Londinenses son exactamente lo que esta generación necesitaba: una banda con actitud, inteligencia y cansada de lo mismo de siempre.

La gente, por su parte, coreaba cada letra de sus canciones. Se emocionaban cuando Beth coqueteaba con la idea de bajar del escenario y acercarse a quienes la escudriñaban con la mirada. ‘Shut Up’, ‘City’s Full’ y ‘She Will’ envolvieron a todos los presentes del Bizco Club en un paisaje que será difícil de olvidar.

Quizá fue el entusiasmo del público lo que orilló a Jhenny Beth a concretar la idea con la que jugaba desde el principio. Bajó del escenario, se acercó a primera fila, subió la barrera de contención y desde ahí siguió cantando como sólo ella puede hacerlo. Y, ni siquiera en esos momentos, perdió la elegante arrogancia que la distingue del resto de los frontmans.

Para despedirse, cerraron con ‘Fuckers’ o como Beth tradujo al español ‘Cabrones’, el lema era simple ‘Don’t let the fuckers get you down’, la traducción: ‘no dejes que los cabrones te tiren‘. Con este mensaje, las nominadas al Mercury Prize robaron las almas de quienes tuvieron la fortuna de verlas en vivo. Fue un momento difícil de superar.

Vampire Weekend

El escenario Capital se encontraba abarrotado. Era comprensible: dos grandes bandas pasarían por él. La primera de ellas fue Vampire Weekend. Era impresionante voltear alrededor y ver a la multitud: parecía que no cabía una persona más. A pesar de eso, no dejaba de llegar gente. Todos ansiosos por ver a Vampire Weekend y después a Arctic Monkeys. 

Vampire Weekend apareció con un retraso enorme pero valió la pena: se echaron un show enorme, tanto por la calidad, como por el número de canciones (17).  Ezra Koenig y su banda se lucieron con sus más grandes éxitos, haciendo cantar y bailar a la gente, incluso a los muy, muy pocos que no conocían la banda. 

Si tuviéramos que elegir un momento especial, sería difícil. Es de esas bandas que logran mantener la calidad a lo largo de todo su show. Con esto nos quedó claro que Vampire no es sólo una modita; realmente es una banda a la que vale la pena ver. 

Entre las canciones que tocaron estaban “Cousins”, “White Sky”, “Horchata”, “A-Punk”, “Ya Hey”, “Oxford Comma”, y “Giving up the Gun”. 


The Breeders

Kim Deal (ex Pixies) y compañía llegaron al escenario del Corona para hacer uno de esos shows, que de tan íntimos, te dan la impresión de ser un ensayo.

Destacó la emotividad de sus canciones, las interpretaciones de Kim y su hermana Kelley y el baterista Jim McPherson, quien se rifó e incluso se llevó ovaciones. La banda estuvo emocionada y prometió volver pronto.
 

Arctic Monkeys

Uno de los grandes momentos de la noche llegó cuando Alex Turner subió al escenario. Miles y miles de personas llenaron tanto el espacio para el escenario Corona, como los alrededores. Incluso en la zona de comida, había gente sentada escuchando atentamente lo que los ingleses hacían en el escenario.

La locura empezó con ‘Do I Wanna Know?’ rola que abre AM, su más reciente material, así como sus presentaciones en vivo. A esta, le siguieron las canciones que ahora parecen himnos. ‘Get On Your Dancing Shoes’, puso a bailar a (casi) todo el festival. 

Todos ovacionaban lo que ocurría en el escenario. Era de esperarse, los Arctic Monkeys son señores y maestros de los festivales. Saben perfectamente lo que hay que hacer en el momento correcto y de la forma perfecta.

Por supuesto que, cuando el nombre de Miles Kane aparece junto al de Arctic Monkeys todo mundo se espera que participen juntos para deleitar a sus fans y que el nombre de The Last Shadow Puppets no quede en el olvido. Y así fue exactamente como sucedió. Kane apareció en el escenario para tocar ‘505’. Un gran momento, para una de las bandas más grandes del mundo que, en nuestro país, juegan de locales. Siempre.

44392Arctic Monkeys
Arctic Monkeys (Diego Figueroa)

Sigur Rós

Sigur Rós podrá ser una banda admirada por muchos, pero no podemos negar que es difícil de entender, y aún más complicada de escuchar en vivo. No sólo tienen un sonido etéreo muy especial, sino que varias canciones están en vonlenska, un idioma inventado por la banda. A pesar de eso, y tomando en cuenta que tocaron a la misma hora que Arctic Monkeys, tuvieron una gran audiencia; es más, la gente no dejaba de llegar. 

La banda comenzó con “Yfirborð”, y siguió con varios temas que nos dejaron apreciar el increíble falsetto de Jónsi. Hay muchas bandas con voces peculiares e impresionantes cuando se trata de discos de estudio, pero que cuando se presentan en vivo decepcionan al público. Este no fue el caso de Sigur Rós. Realmente fue una joya escuchar su extraño registro vocal. 

La banda tocó canciones como “Stormur”, “Saeglópur”, “Hoppípolla”, “Kveikur”, y se despidieron con una poderosa interpretación de “Popplagið”, logrando tener uno de los finales más espectaculares del festival. 

Queens Of The Stone Age

La abreviatura del nombre del proyecto encabezado por Josh Homme se escribe: QOTSA, así, con mayúsculas para denotar respeto, porque ellos son grandes en todos los aspectos. A pesar del cansancio de los dos días, la gente abarrotó la presentación de los Queens. Miles y miles de almas habían esperado este momento durante todo el fin de semana. Y, en realidad, valió la pena.

En pantalla apareció una mano que destrozaba cristales, lo que dio paso a la aparición de Homme y compañía en el escenario. Por fin el gran momento había llegado. QOTSA estaban sobre el escenario, haciendo suya la noche, sudando para su público. 

64307Queens of the Stone Age
Queens of the Stone Age (Javier Rincón)

Entre las rolas que tocaron, desfilaron ‘Make it With Chu’, ‘My God is The Sun’, ‘No One Knows’ y ‘Sick, sick, sick’ (la epítome del sonido de los Queens.

Homme sabe bien cómo dirigirse al público mexicano, pues, a pesar de ser su primera aparición, conoce el amor de la ciudad por su música. Más que un show, fue una fiesta.

Los visuales, pero su parte, enmarcaban el brutal sonido de la banda a la perfección. A veces eran cráneos, a veces era humo, a veces una torre de luces, todo siempre coordinado con lo que sonaba. Así confirmamos que los Queens Of The Stone Age por fin lograron el reconocimiento que merecen.

Grimes

Bizco Club podrá ser el escenario más chiquito del Corona, pero algo nos queda clarísimo: si quieres fiesta, ahí es donde debes estar. Prueba de esto es Grimes, quien fácilmente logró transportar al público a su mundo etéreo, aniñado, pero al mismo tiempo poderoso y agresivo. 

Si es una cosa extrañísima escuchar a Grimes, verla lo es el doble. No sabemos si son las bailarinas, si es su look “demasiado normal para su música”… pero definitivamente es algo casi surrealista. Vale la pena, claro. La artista realmente disfruta estar en el escenario y no sólo se nota, sino que logra perfectamente transmitirle ese entusiasmo a la gente. 

“Oblivion” y “Genesis” fueron las más coreadas, pero en ningún momento se opacaron las demás canciones. 

Giorgio Moroder

Cierre del Corona Capital con broche de oro a cargo de Giorgio Moroder. El padre de la música disco prendió los últimos minutos de vida del Festival en el escenario Bizco, como muy pocos.

Todos los que le cayeron a su show mientras tocaban los Queens of the Stone Age en el Corona, recargaron la pila de inmediato a ritmo de música disco de los años 70’s como ‘I feel love’, de Donna Summer.

Gritos de ‘Giorgio, Giorgio, Giorgio, Giorgio’ y Moroder apareció frente a la computadora, no sin antes contarnos que su esposa es mexicana (de Jalisco) y que se sentía muy contento de estar en nuestro país. Bromeó por algunos instantes y enseguida se prendieron las luces azules, moradas, verdes y amarillas para trasladarlos a una auténtica disco setentera.
 
‘Take My Breath Away’, ‘On the radio’, ‘What I feeling’ y más y quién pensaba en esos momentos que al otro día era lunes y había que ir a trabajar o a la escuela, al diablo esos pensamientos cuando los beats no te dejaban reaccionar.
 
Después vino un descanso con la historia de Moroder, contada por él, sobre cómo llegó a colaborar con Daft Punk en el ‘Random Access Memories’ y enseguida play a la canción ‘Giorgio by Moroder’.
 
El productor italiano se despidió, pero la fiesta que había era tal, que regresó para decir que aunque no traía una canción más para alargar su presentación, nos deleitaría con una canción que ya había tocado: ‘What I Feeling’, quienes ya se estaban yendo volvieron enseguida y siguieron bailando.
 
Y de nuevo en high gracias a ‘Call me’, precisamente de Blondie, que tocó un día antes en ese mismo horario y escenario. Todos enloquecimos y nos desvivimos en gritos de ‘Giorgio, Giorgio, Giorgio, Giorgio’ otra vez. 
 
El próximo año vuelve, prometió y sabemos que será un éxito porque la fiesta que armó para cerrar el Corona Capital no pasará desapercibida.