Domingo: Corona Stage

Sandra Lucario

Bam Bam

Por: Fernanda López

Estos regios fueron los primeros en tocar en el segundo día del Corona. Aunque no lograron reunir mucha gente, en parte debido a la hora, ofrecieron un buen show que la gente, a pesar de que algunos no conocían a la banda, disfrutó. Tuvieron una muy buena aceptación, logrando hacer que calentáramos motores para el resto del día.

The Big Pink

Por: Juan Carlos Zamudio

Si hay algo que saben hacer los The Big Pink son canciones pegajosas que se puedan corear en los conciertos, y así fue su presentación en el escenario Corona. El repertorio estuvo cargado de rock muy ligero y con toques electrónicos. Rolas como “Stay Gold” y “Give it Up” nos pusieron a bailar con todo y el calor que hacía. Sin duda, el mejor momento del show fue ‘Dominos’, una de las más pegajosas de la banda y la que todos queríamos oír.  

The Vaccines

Por: Luis Del Valle

El Reino Unido es el país por excelencia en lo que se refiere a la producción de bandas de rock y The Vaccines son su mejor exportación del último par de años. No tienen mayor pretensión que la de llegar a tocar y entregar todo en el escenario, cosa que sus fanáticos apreciaron desde la primera nota de “No Hope” encargada de abrir la presentación de la banda. De ahí en adelante The Vaccines tocaron un set equilibrado entre las canciones de sus dos discos que logró que el numeroso público del escenario principal saltara y bailara sin cesar. “Wetsuit” y “Post Break-Up Sex” fueron tan coreadas y emocionaban tanto a los presentes que ya podrían considerarse nuevos clásicos, mientras que las más frenéticas y aceleradas como “Teenage Icon” y “Ghost Town” hicieron que más de uno crowdsurfeara y que la gran mayoría aplaudiera acatando las peticiones de Justin Young, líder de la banda. “If You Wanna” fue una de las últimas del set y en sus menos de tres minutos de duración convirtió la presentación de la banda en una fiesta en la que todos bailaron y cantaron. El gran cierre llegó con una enérgica versión de Nørgaard que demostró que en unos años los veremos encabezando festivales.

M. Ward

Por: Luis Del Valle

El sol empezaba a ponerse al mismo tiempo que el gran M. Ward subía al escenario principal del Corona, pero no lo hizo solo. Subió acompañado de su banda así como de Jim James, líder de My Morning Jacket y compañero de banda de Ward en Monsters of Folk. Juntos interpretaron tres canciones que, sobra decir, despertaron apasionados gritos de los presentes que estaban emocionados de ver a dos de sus ídolos tocando juntos. Desafortunadamente, no había mucha gente viendo a Ward. A pesar de que tiene una considerable trayectoria y nombre, quedó claro que hubiera sido mucho mejor colocarlo en un escenario más pequeño o tal vez un poco más temprano. A pesar de eso, Ward no se detuvo y dio una repasada de toda su carrera, tocando un poco de todos sus discos incluyendo un cover a “Roll Over Beethoven” de Chuck Berry que fue el encargado de finalizar la presentación. Haciendo un recorrido por múltiples géneros incluyendo el folk, rock y rock & roll Ward fue una de las joyas secretas del festival que muchos se perdieron.

My Morning Jacket

Por: Juan Carlos Zamudio

Tras un largo día lleno de baile, cayó la noche con la energía inigualable de My Morning Jacket, quienes lograron tener el escenario perfecto para su presentación. Un cielo totalmente oscuro, un par de estrellas y el entusiasmo de la gente hicieron que el show de esta banda se volviera algo mágico. Si describiéramos la presentación de “MMJ” con una palabra, sería pasión, y es que Jim James se entregó completamente a su público. Las guitarras estremecieron el escenario Corona y los fans corearon todas las canciones. My Morning Jacket despidió la noche con Big Holiday y lograron cerrar con broche de oro una presentación totalmente impecable. El show incluyó canciones como ‘Smokin from shooting’, ‘Holding On To Black Metal’ que ganó la admiración de los incrédulos que observaban a la banda con sorpresa. Para muchos, ellos fueron los mejores del Corona Capital, y a nosotros lograron ponernos la piel ‘chinita’. Gran presentación, gran banda.

 

The Black Keys

Por: Luis Del Valle

La carrera de el dúo de Akron ha sido una de las más extrañas en la música moderna. Durante mucho tiempo y discos permanecieron como un secreto a voces, una de esas bandas que parecía que permanecerían en el anonimato y de repente, en dos discos se convirtieron en cabezas de festival. Esto no implica que sean malos o que no lo merezcan, al contrario… pero sí implica que les ha costado trabajo establecer una fanbase real. Ese fue su principal problema al cerrar el Corona Capital, se enfrentaron a un gigantesco grupo de personas que no conocía nada de los primeros cinco discos y apenas conocían el Brothers y El Camino. A eso agreguen el mismo problema de sonido que con The Hives (no se escuchaba bien de lado) y tienen una combinación preparada para el desastre. Fue por eso que la presentación nunca llegó a tener ese factor de emoción y emotividad que los años anteriores.

Auerbach y Carney hicieron todo muy bien, jammearon como pocos saben hacerlo y algunas canciones sonaron verdaderamente épicas como “Little Black Submarines”. A veces eran acompañados en el escenario por músicos extra, pero la verdad es que sus mejores momentos llegaban cuando sólo estaban los dos tocando como en “Girl is On My Mind” o “Your Touch”, ahí se lucían y demostraban por qué están en todo su derecho de ser cabezas de festival. El momento en el que todos se pararon a bailar y realmente lograron hacer algo con la banda fue cuando tocaron “Lonely Boy”, una de las canciones más coreadas del festival. Conforme la noche avanzaba el público empezaba a dejar el escenario al mismo tiempo que el dúo cerraba con una potente e intensa versión de “I Got Mine”. The Black Keys están más que listos para ser headliners de festivales, pero en México todavía no tienen el peso necesario para serlo.