Carlos Santana en el Palacio de los Deportes

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Carlos Santana (Notimex)

Por: Romina Rivera

Los legendarios Journey arrancaron el concierto con un clásico de los años 80 ‘Any way you want it’, para encender el ánimo del ya expectante público. Arnel Pineda, voz principal de la banda desde hace casi una década, saludó a los espectadores con un “Buenas noches, México City. Are you ready?”, a lo que la gente respondió afirmativamente. Así comenzó lo que prometía ser una noche inolvidable.  

Éxitos como ‘Separate Ways’, ‘Open Arms’, con la que la gente acompañó y grabó de inicio a fin con sus celulares, fueron algunas de las tantas canciones que el público disfrutó bastante por la carga emocional y la melancólica mirada al pasado. ‘Lights’, que hace referencia a la ciudad de origen de la banda, San Francisco, o ‘Wheel in the sky’, permitieron que Neal Schon (guitarras y coros), uno de los miembros originales de la banda deleitara al público con sus maravillosos riffs. La majestuosidad con la que Jonathan Cain (teclados y coros), Ross Valory (bajo y coros), Deen Castronovo (batería, percusiones y coros) se entregaron al público, haciendo alarde de la gran experiencia sobre el escenario que les ha dejado una historia musical que cumple cinco décadas y contando.  

Sin duda alguna, una canción que une generaciones con diferencia de edad de más de 40 años es ‘Don’t Stop Believin’ del álbum ESCAPE (1982), uno de los sencillos más vendidos de todos los tiempos, y que en un estallido de música, luces y papelitos blancos, puso a vibrar a los asistentes.

Llegó el momento que muchos estaban esperando, la aparición de la legendaria banda, el virtuoso Carlos Santana: “Es un honor estar en su presencia”, así saludó a su público. Luego de que tocaran su primer tema ‘Black Magic Woman’ escrita por el guitarrista Peter Green de Fleetwood Mac, le siguió una de las favoritas ‘María, María’, que fue acompañada con una pequeña anécdota de una visita que le hizo Santana a la Virgen de Guadalupe en la Ciudad de México, como parte de sus misticismo característico, y ‘Oye como va’, el mambo de Tito Puente que puso a todo el mundo a gozar.  

Los grandes músicos que hacen parte de Santana, cuentan con una ejecución precisa para hacer de un concierto toda una experiencia, comenzando por Benny Rietveld, es director y bajista de la banda, Karl Perazzo encargado de los timbales y la percusión; el trompetista, Bill Ortiz, Jeff Cressman en el trombón, Paoli Mejias, haciendo una increíble percusión, congas. Tommy Anthony, es guitarrista y vocalista, Tony Lindsay vocalista, al igual que Andy Vargas. Jose “Pepe” Jimenez es baterista, David K Mathews está en los teclados, y por último, la maravillosa Cindy Blackman-Santana, baterista y esposa de Carlos Santana.

Los riffs de Santana son inconfundibles, su estilo fusión algo que vale la pena escuchar y analizar, pero ante todo disfrutar, una de las mejores experiencias musicales de la historia.