Domingo: Capital Stage

Sandra Lucario

LP

Por: Fernanda López

Esta neoyorquina fue una de las más grandes sorpresas del Corona Capital. Con un look andrógino que llamó la atención de varios, y después de tener a la banda arreglando asuntos técnicos, Laura Pergolizzi subió al escenario y en tan sólo unos segundos logró ganarse no sólo la atención, sino la admiración del público. ¿El secreto? Su impresionante rango vocal. Notamos que mucha gente no conocía las canciones, o incluso ni sabían quién era LP, y a pesar de eso estaban atentos al escenario, sorprendidos, y no era para menos: realmente tiene un talento impresionante. Entre las canciones que más prendieron estuvieron “Salvation”, “Tokyo Sunrise” e “Into the Wild”. El escenario, que comenzó medio vació, terminó lleno. De algo estamos seguros: pronto veremos grandes cosas de esta mujer.  

Francisca Valenzuela

Por: Luis Del Valle

El calor era mucho más intenso en el segundo día del Corona Capital pero eso no evitó que un numeroso público se acercara al escenario Capital para escuchar y ver a la guapísima Francisca Valenzuela. El pop con ligeros toques de rock de la chilena conquistó a la audiencia que estaba conformada principalmente por curiosos que terminaron aplaudiendo ante canciones como “Muérdete la Lengua”, “Buen Soldado” y “Quiero Verte Más”. El set fue corto pero perfecto para el soleado momento que para muchos era el inicio del festival. La encargada de cerrar la presentación fue “Qué Sería” en la que la cantante y su banda alargaron la salida de la canción para terminar la presentación.

Alabama Shakes

Por: Luis Del Valle

A veces el hype de las bandas está completamente justificado y ese fue el caso de Alabama Shakes. Ante un público gigantesco (de los más grande de todo el festival) el cuarteto estadounidense se lució demostrando por qué son LA banda a seguir del 2012. Abrieron con “Hang Loose” que sirvió para mostrar su fuerte influencia de rock sureño y la potente voz de su vocalista Brittany que inmediatamente causó una gran impresión en los presentes. Pero eso sólo era el comienzo, ya que fue durante el enérgico cierre de “Be Mine” que la banda demostró que sus discos no les hacen justicia y que están destinados para llenar estadios, dejando a más de uno con la boca abierta y a la gran mayoría aplaudiendo. La emotiva “Hold On” fue un gran momento en el que la voz de la cantante brillo al grado que la pasión y fuerza de su interpretación producía escalofríos. La banda mostró su lado más rock & roll en canciones como “Mama” y la encargada de cerrar “Heavy Chevy” que dejaron ver hacia dónde podría ir el sonido de su siguiente álbum. Esperemos que pronto regresen para ofrecer un concierto ellos solos, ya que con tan poco tiempo no pudimos disfrutarlos tanto como nos hubiera gustado.  

The Maccabees

Por: Fernanda López

La banda inglesa fue una de las privilegiadas: además de tener una gran cantidad de fans, tuvieron la ventaja de que más adelante Snow Patrol tocaría ahí. Esto hizo que tuvieran un escenario más lleno de lo normal. Iniciaron con “Child”, logrando dejar un gran entusiasmo hasta en la gente que no los conocía. Con “Heave” y “Feel to Follow” lograron hacer brincar al público, y fue cuando realmente se puso un ambiente especial en el escenario Capital. Después, justo cuando pensábamos que las cosas no podían estar mejor, pasó algo inesperado: Florence Welch subió al escenario para acompañar a la banda en “Toothpaste Kisses”. Como era de esperarse, el público estaba completamente eufórico. La banda se despidió con “Grew up at midnight”, dejando a la audiencia emocionada, lista para las bandas grandes.

The Drums

Por: Fernanda López

Si hay algo que nos queda clarísimo con esta banda, a quienes hemos visto anteriormente en México, es esto: bailas porque bailas. Su música es demasiado contagiosa. Esta ocasión no fue la excepción. La banda neoyorquina ofreció una presentación muy divertida en la que interpretaron temas como “Book of Stories”, “Money”, que por cierto prendió mucho a la gente, y “I need a doctor”. La gente no paró de bailar y brincar en toda la presentación. Si ya de por si había muy buena vibra desde The Maccabees, esto acrecentó la emoción del escenario Capital.

Snow Patrol

Por: Fernanda López

Por fin llegamos al momento de las bandas grandes en el escenario Capital. La banda escocesa fue recibida en medio de una gran ovación por parte del público. Iniciaron con “Hands Open”. La banda logró una conexión instantánea con el público, logrando hacer de un concierto masivo algo muy personal. Gary dedicó “Run” a Johnny Quinn, el baterista de la banda, que se retira de su presente gira porque va a se padre. Esto, aunado al hecho de que “Run” es de las canciones más famosas de la banda, casuó una gran emoción entre la gente.

Gary dedicó varias canciones más durante la noche: “Shut your eyes” a The Maccabees, “Chasing cars” a Florence Welch y “Fallen Empires” a Franz Ferdinand. Otras canciones sin dedicatoria, pero que también valieron la pena, fueron las famosísimas “Called out in the dark” y “Just say yes”. A medida que la noche avanzaba, los espectadores se emocionaban cada vez más, creando una atmósfera de mucho entusiasmo. Siendo honestos, más que la música, que fue muy buena, lo verdaderamente impresionante de la banda fue la respuesta que logró conseguir del público.

Florence &#43 the Machine

Por: Fernanda López

Sin duda, lo más esperado de todo el festival. Entre el tiempo de espera entre Snow Patrol y Florence, nadie se atrevió a dejar su lugar, a pesar de tener que hacer una espera de más de 40 minutos en un espacio que sería la pesadilla de cualquier claustrofóbico. La banda liderada por Florence Welch subió al escenario entre grandes ovaciones.

La atmósfera que dominó el escenario fue muy “amor y paz” y “treehugger” en gran parte por las extrañas peticiones de Florence al público, como tomar la mano de un extraño. La vibra, a pesar de la música, tenía cierto aire new age, logrando una unión muy extraña y especial no sólo con la banda, sino entre los fans. Realmente se logró algo que muy pocas bandas han podido.

Es difícil, o tal vez imposible, decir cuál fue el mejor momento de la noche, pues en ningún instante la gente dejó de cantar, brincar y bailar. Bueno, incluso hasta vimos unas cuantas lágrimas de emoción. La gente cantó muy conmocionada temas como “Heartlines”, “What the water gave me”, y claro, “Dog days are over”, con la que cerraron el festival. Todo el tiempo de empujones, poco aire y poco espacio que se vivió antes del concierto valió la pena. Florence, Isa (the Machine) y el resto de la banda dejaron muy claro por qué han llegado hasta donde están y que no serán sólo una modita pasajera, como suele pasar con tanta frecuencia en la industria.