¿Qué hay detrás del Bestia Festival?

Entrevistamos a Claudia Curiel, su directora

Especial

Vivimos una época de auge en cuanto a festivales musicales se refiere. Ya es muy común escuchar que se hará un “fest” con cualquier pretexto. Sin embargo, algunos de ellos dejan mucho qué desear hablando de calidad sonora, organización y logística. Pareciera que muchos se limitan a subir bandas al escenario sin ofrecer algo más allá. 

Afortunadamente existen algunos proyectos que pretenden romper con esta tendencia, decididos a ofrecer una experiencia sonora completa y mucho más interesante. Bestia es uno de esos festivales donde se respeta tanto al público como al talento. Para entrar en detalle sobre esto, platicamos con Claudia Curiel, directora del Bestia Festival para que nos platicara todos los pormenores. 

He de confesar que, al momento de escuchar sobre el Bestia e ir a entrevistar a Claudia, imaginé que me toparía con una típica fanática del heavy metal, ya saben: cabello largo y suelto, playera negra con algún estampado de banda de metal, estoperoles. Afortunadamente pequé de prejuicioso. Ella vestía pantalones grises entubados, remera blanca con un cráneo de un diseño finísimo y sonrisa fácil. 

Al momento de empezar la charla, lo primero que noté fue la pasión con la que Claudia habla de su proyecto. No titubea ni un segundo al declarar que este festival es una de las mejores ofertas musicales. Así ocurrió el diálogo:

Chilango: Quiero saberlo todo, platícame cómo surgió la idea de este festival

Claudia Curiel: Trabajé en la organización de festivales durante casi ocho años. Eran festivales culturales como el FICCO, FICUNAM, Festival del Centro Histórico, RADAR, entonces tengo una gran experiencia en la organización de festivales y siempre he estado muy cerca del área de dirección que es lo que a mi me gustaba. Y surge porque, a pesar de hacer los festivales, siempre me quedaba con ganas de programar lo que a mí me gustaba, de lo que yo sentía que había un vacío en México, exactamente de esta música. Que si bien hay eventos mainstream de metal o muy pequeños para ghetto no había un punto medio para los que queremos vivir una experiencia sonora distinta que invite a toda la ciudad. Por eso surge Bestia, un festival donde no importa si eres metalero, o punketo, lo que importa es que te guste la música y quieras vivir una experiencia completa que invite a toda la ciudad. 

De hecho el diseño es muy amable para invitar a gente de todas las edades. Invitar al público para poder ver en el escenario a músicos de esa calidad que difícilmente podrás ver juntos en México.

Chilango: Mucha gente comenta que el Bestia Festival en realidad no es de metal…

Claudia Curiel: En el discurso dice: “es una fusión de vertientes de música, ene ste caso de jazz y avantgarde atravesados por elementos más de metal y hardcore” lo que a mi me interesa es darle su justa dimensión a esta música que se ve súper marginal cuando en México somos súper metalertos, punketeros y hay un público amplísimo que nadie está viendo porque piensan que son los que van a ver a Metallica 14 veces o las 3 personas que van a festivales chiquitos. Pero somos un chingo de gente que no estamos encontrando ese lugar para identificarnos tanto sonoramente como visualmente.

Ch: Hablas mucho de la parte visual del festival, platícame sobre ello.

CC:  Toda música tiene que ver con la parte gráfica de las tapas y tal, pero esta música en especial, el mundo de las calaveras y tal, que aunque no sólo busca eso, tiene una simbología muy fuerte en las playeras. Por eso, Bestia incluye una parte audiovisual y una parte gráfica. La parte audiovisual el ciclo de cine que se inauguró el lunes, curado pro John Zorn sobre las cintas que ha musicalizado. Él ha musicalizado más de 40, pero para Bestia escogió 7 piezas.

Y en la parte gráfica invitamos a un artista que se llama Mother’s con quien empezaron a graffitear toda la ciudad con el logo de Bestia (que lo hizo Tito de Molotov)  como otra manera de hacer publicidad del festival.

Ch: Bestia juega un poco con las locaciones, escapando de los venues comerciales…

CC: Claro, por ejemplo, tenemos el Chopo que por tradición ha alojado expresiones de contracultura. Nos pareció increíble hacerlo ahí. Y luego, Cineteca Nacional es la casa de la filmografía en México donde haremos la retrospectiva y el Cine Tonalá que también es otra sede de cine independiente y de propuestas muy inovadores. Y el Anahuacalli que es una sede espectacular, donde pocas veces se hacen ahí conciertos porque, como es un museo, tiene que tener todo un contexto realmente importante y relevante para que te lo preste el fideicomiso. Entonces,  creo que vivir esta experiencia en el Anahuacalli y escuchar a Mike Patton gritar ahí con los otros cuatro animales va a ser una cosa histórica para México porque es el cierre del 60 aniversario de Zorn en todo le mundo. 

Ch: En la ciudad vivimos una especie de’ festivalitis’ donde parece que al agregarle FEST al final de cualquier cosa ya tienes un espectáculo, ¿qué distingue al Bestia Festival de los demás?

Bueno, pues de entrada eso, ¿no? Como bromeábamos eso del ‘Tortuga Fest’, yo no le quise poner nada en inglés. De entrada se llama Bestia que ya habla de una intensidad y de unas ganas de exponer una energía bien distinta que la que generan estos conciertos. Ninguno te va a decir que no le provocó nada. Son conciertos muy intensos con una calidad sonora impresionante. 

Nos distingue el concepto. ¿Por qué hacer un festival así en un momento en que la ciudad está en llamas? Bueno pues retomamos el concepto del arte como forma de disidencia. Pensar que hay que generar espacios de confrontación, de reflexión y no festivales sólo contemplativos de ir a lucirte que fuiste a ese y también al de la semana pasada que son eventos sociales donde te vas a mostrar más que eventos sonoros. Aquí más que irte a mostrar, vas a escuchar. Esa es la apuesta.

Ch: Entonces, Bestia es un festival inteligente…

CC: Si lo digo yo suena horrible (risas).

Ch: No te preocupes, si quieres lo digo yo (risas).

CC: Es un festival más crítico, ¿no? Zorn y todos estos artistas son disidentes tanto en su postura política como el arte que hacen. No hacen un arte comercial. No se van con los cánones. Están resignificando muchas cosas. 

Ch: La parte visual de Bestia está muy cuidada, ¿cómo fue el acercamiento con Bang Buró?

CC: Ah, bueno. Mira, cuando estaba planeando todo esto, muchos me decían: “mueve el festival aunque no tengas logo” Y yo dije no es que si empiezo a mover el festival diciendo “Es Bestia, pero es un festival de metal y de improvisación”, nadie iba a entender absolutamente nada. De por sí es muy difícil que a una chava le compren un festival así, iba a ser más difícil sin una identidad visual.  

Una de mis primeras ideas cuando tuve la idea de hacer esto fue acercarme a Tito y platicarle sobre esto, porque él tiene una gran experiencia en esto, quise su opinión sobre el festival, los públicos. Tener un poco de feedback a partir de un músico que ha viajado por todo el mundo. Me dijo: “está increíble, está redondo” Entonces el siguiente paso fue que Bang Buró me hiciera el diseño, los escogí porque sabía que ellos podrían dar justamente la comunicación visual. Él (Tito) es músico, es rockero, conoce todo el mundo y es un diseñador súper talentoso. Entonces era el elegido. 

CH: ¿Cuáles fueron los principales obstáculos para la realización de este festival?

CC: Es un género súper difícil porque además yo lo quiero medio comercializar, cuidando el discurso y los contenidos para invitar a toda la ciudad. Lo que no quiero es quedarme con los mismos nichos de años, sino como invitar a la ciudad a vivir estas experiencias. Fue muy difícil convencer a la gente. Me tardé un año y medio. 

Tras revisar la programación del festival y de sostener una larga charla con la directora de Bestia, honestamente lo que tenemos son ganas de ser parte de esta experiencia que promete muchísimo. Las expectativas son muy altas, pero tenemos fe. Ya veremos.