Basement Jaxx: sesión alucinante sin instrumentos

El Plaza Condesa vibró con los británicos

Emmanuel Gutiérrez
Felix Buxton y Simon Ratcliffe son un par de cuarentones que continúan vigentes, parece que fue ayer cuando “Be Free” (1995), “Samba Magic” (1996) y “Fly Life” (1996) sonaban en pocos pero bien informados oídos chilangos que iban cada sábado al Chopo o en puestos de tianguis ‘especializados’ a conseguir lo último del “Deep House“.
 
¡Sí! Así comenzó a escucharse Basement Jaxx en la Ciudad de México, a cuentagotas, y fue hasta 1999 cuando “Remedy” y dos años más tarde “Rooty” comenzó con la masificación de los sonidos del dúo formado en Londres (a través del viejo Napster).
 
Son una leyenda viviente, que con apenas siete producciones en más de 20 años, continúan siendo parte del alucinante mundo de la electrónica actual.
 
Tras un par de horas amenizados por los DJ Sets de Pato Watson y The Wookies, los dos británicos aparecieron para prender cada centímetro del Plaza Condesa.
 
“Es un placer estar con ustedes Ciudad de México”, dijo Ratcliffe mientras pedía a un tipo de seguridad que dejara subir a unos cuantos afortunados al escenario para bailar.”Vengan, suban al escenario, pero no todos por favor”, agregó.
 
“Rendez Vu”, “Where’s Your Head At” y “Take  me Back To Your House” acabaron con la pista por los constantes brincos y meneos de jóvenes almas, que le rendían tributo a cada “beat” que sentían en el cuerpo.
 
Aunque a muchos fans no gustan de los DJ Set, la convocatoria fue amplia, Burton hizo empatía inmediata con los fans y regaló una botella de vodka a uno de ellos, quien se empinó tremendo trago mientras iniciaba “Samba Magic”. 
 
La calidad de Basement Jaxx no está en tela de juicio, dos veces ganadores en los Brit Awards por “Mejor Acto para Bailar” y hace un sinnúmero de colaboraciones con Missy Elliot, Justin Timberlake y hasta Janet Jackson. ¡No hay desperdicio alguno en cada sonido!
 
Después de dos horas, ambos se despidieron con dos almas femeninas que soportaron la sesión y fueron aplaudidas por su resistencia en el escenario. En síntesis, alucinante sesión proveniente de las consolas de ambos, no hubo instrumentos musicales pero qué más da… ¡Son Basement Jaxx!