4 artistas que no debes escuchar mientras trabajas

Hay artistas que te harán menos productivo si decides escucharlos mientras trabajas. Y sí, Justin Bieber cantando "Despacito" es uno de ellos.

Música mientras trabajas
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Escuchar música mientras trabajas es considerada una actividad multitarea, que exige doble labor mental por el ir y venir entre eso en lo que estás trabajando y aquello que estás escuchando.

Eso quiere decir que la música que creías que era simple ruido de fondo, necesaria compañía sonora o equivalente auditivo de un café por las mañanas en realidad está exigiendo más de tu atención de lo que creías, e incluso, tiene el potencial para distraerte.

Es cierto, la música puede hacerte más productivo. Teresa Lesiuk, especialista en terapia musical de la Universidad de Miami, ha comprobado que quienes escuchan música son capaces de completar tareas de manera más rápida y tener mejores ideas que quienes optaron por el silencio o por el ruido habitual de la oficina.

Pero también es cierto que hay ciertas opciones de escucha que entorpecerán tu eficiencia, tu precisión o la calidad de lo que haces, como sucederá cuando decidas ponerte en plan multitask.

A partir de lo sugerido en los resultados de distintos experimentos sobre el tema, podemos afirmar que los siguientes seis artistas afectarán tu productividad si se te ocurre escucharlos mientras trabajas.

1. La Banda Bastön

Seguro te ha pasado que te cuesta trabajo concentrarte cuando la gente a tu alrededor está hablando. Lo mismo pasará cuando decidas poner música que tenga letra. Y nada tiene más letra que el hip-hop. Y si además son letras a las que resulta difícil ignorar, como las de La Banda Bastön, es seguro que en menos de lo que crees, estarás moviendo la cabeza al ritmo que dicta Dr. Zupreeme y poniendo toda la atención en las rimas de Muelas de Gallo.

2. Frank Zappa

Prueba escribir lo que estás pensando mientras escuchas, por ejemplo, “Muffin Man”, de Frank Zappa, y verás lo difícil que resulta. Eso se debe a que se trata de una canción con una estructura musical compleja, principalmente por sus cambios de ritmo y los montones de acordes, una sucesión casi laberíntica que exige toda nuestra atención.

3. Juana Molina

A Juana Molina, la cantante argentina alguna vez actriz y hoy maga del sonido y del pop alternativo que nos visitará en septiembre de este año, es probable que no la conozcas. Y una muy mala idea sería hacerla sonar mientras trabajas. Son varias las razones. La principal: que no te resultará familiar su música. Los expertos recomiendan escuchar algo que conozcamos bien cuando tengamos que poner atención en nuestras labores, porque la nueva música implica sorpresa, y como no sabemos qué sigue después de una frase o en qué orden se suceden los acordes, nuestro oído y nuestra mente se sienten tentados a escuchar con atención. La nueva música siempre será benéfica en muchos sentidos, menos a la hora de combinarla con nuestras labores diarias frente a la computadora.

4. Justin Bieber

Cuando se nos impone escuchar música, cualquiera que esta sea, incluso si se trata de esa música barroca tan beneficiosa y alabada por sus capacidades para mejorar el estado de ánimo y afinar la concentración, suele volverse más un distractor que una herramienta para trabajar con eficiencia. Así que tooodas las veces que escuches “Despacito”, estarás poniendo obstáculos a tus capacidades cognitivas. Y si eres de los que sí la disfrutas, tiene letra, así que hay ahí una razón más para borrarla de nuestra playlist para trabajar.