1. Zoe: los enigmáticos

Pusimos a los nuevos grandes a prueba

Clasos

¿Cuándo saltaron a la fama?
Difícil decirlo. Uno tiene la impresión de que siempre han estado ahí.

Momento cumbre:
El 2009/2010. No sólo ocupan una pequeña esquina en el cartelote de Coachella (hay que entrecerrar los ojos para leer bien su nombre), sino que se dieron el lujo de reeditar su último LP en vinil. Goooei…

Estrofa de “ay, nanita”:
“Tengo ganas de ser aire y me respires para siempre, pues no tengo nada que perder…”, Te soñé.
Suena a coautoría de Arjona, por el asunto de andar transformándose en elementos al estilo Capitán Planeta, y por la desconexión entre convertirse aire y no tener nada que perder.

¿Se merecen la reputación?
Más allá de las burlas que susciten por sus conexiones con la Vía Láctea, el espacio y las anémonas, la verdad es que León Larregui tiene una voz bastante decente; sus rolas son pegajosas y bien hechas, aparte de que no se andan haciendo los jipis con conciencia a la Maná.


Aprobados.