Zoológicos chilangos, amables con los animales

Visítalos con la conciencia tranquila

Cuartoscuro

En realidad, los chilangos vivimos lejos de los animales, pero la Ciudad de México es uno de los lugares del mundo donde hay más zoológicos.

 

Estos lugares, además de exhibir animales, también realizan labores de reproducción, investigación y conservación, así que los “animalovers” también pueden darse una vuelta por ahí con tranquilidad.

 

Zoológico de Chapultepec, el primero de Latinoamérica

Se dice que en Tenochtitlan, el emperador Moctezuma tenía un zoológico con quetzales, guacamayas, lobos, jaguares, pumas, ranas y cocodrilos, además de un acuario, y hasta hay quien asegura que tenía una colección humana.

 

Aunque esto no se ha comprobado del todo, existen indicios de que Moctezuma Xocoyotzin mandó a construir unos grandes jardines en Chapultepec, donde justamente estaría este zoológico.

 

Tiempo después, a finales del siglo 19, se instaló un pequeño zoológico en Chapultepec (el primero en Latinoamérica), pero a inicios de los años 20, uno de los científicos más importantes que ha tenido México, Alfonso L. Herrera (era un biólogo que estudiaba temas como el origen de la vida) se dio a la tarea de recrear el zoológico de Moctezuma en ese lugar.

 

Así, en 1924 abrió sus puertas el Zoológico de Chapultepec, que en un principio contaba con una colección de plantas y animales mexicanos, complementada con especies de todo el mundo (la historia oficial dice que tomó el modelo del zoológico Bioparco, de Roma, Italia, pero nos gusta más la historia de Moctezuma).

 

Para los años 50, el Zoológico ya era un paseo obligado para los habitantes de la Ciudad de México aumentando su colección y, tras algunos años de cierto abandono, en 1975 su historia comenzó a cambiar, cuando recibió a un par de pandas gigantes como regalo del gobierno de China.

 

Así, en 1981 nació Tohuí, el primer panda de la historia que nacía en cautiverio fuera de China, quien se volvió tan popular que el Zoológico de Chapultepec adquirió fama internacional y en sus puertas se registraban grandes filas para entrar a ver al nuevo inquilino.

 

Hoy, además de los pandas, cuenta con una colección de unos mil 400 animales de 240 especies provenientes de diferentes zonas bioclimáticas del mundo (hay canguros, leones, jirafas, hipopótamos, cebras y lobos, entre otros), recibe aproximadamente 5 millones de visitantes al año y también tiene un mariposario y un herpetario.

 

Es gratuito y, cuando no hay tanta gente amontonada frente a las jaulas de “los changuitos”, se disfruta bastante, aunque los animales estén dormidos o acomodados justamente donde sólo se les puede ver la cola. Abre de martes a domingo de 9:00 a 16:30.

 

Zoológico de San Juan de Aragón: el único con elefantes

Con un diseño semicircular que permite apreciar a los animales desde diferentes ángulos, este zoológico abrió sus puertas en 1964 en el Bosque de San Juan de Aragón.

 

Durante un buen tiempo fue una opción para los habitantes de esa zona de la ciudad, pero después sufrió varios años de abandono (el bosque también), y a finales de los 90, lo remodelaron.

 

Ahora es un zoológico en el que se exhiben más de 600 ejemplares de unas 120 especies, algunas de ellas en peligro de extinción, como el jaguar y el lobo mexicano; además, es el único en la Ciudad de México que tiene elefantes (se trajeron para acá los que vivían en Chapultepec). Abre de martes a domingo de 9:00 a 16:30 horas.

 

Zoológico de los Coyotes: el más chilango

El zoológico más nuevo de la Ciudad de México abrió el 2 de febrero de 1999 y es el más chilango de todos, ya que sólo exhibe animales nativos de la Cuenca del Valle de México.

 

Alberga a más de 300 ejemplares de 51 especies, como el águila real, coyote, guacamaya, lobo mexicano, lince, mapache, puma, venado cola blanca y zorro.

 

A diferencia de los otros dos, es un lugar que también ofrece diversos servicios, como campismo y actividades deportivas (tienen una pista para correr). Abre de martes a domingo de 6:00 a 17:30 horas.

 

Aviario Abraham Lincoln: pásele a la jaula

En el primer parque que se localizó en Polanco, el Abraham Lincoln, se encuentra un aviario que fue colocado ahí como parte de las actividades recreativas que los vecinos podían realizar en este tradicional lugar.

 

Es una gran jaula en la que se introducen los visitantes para apreciar su colección de más de 240 aves de 23 especies, como gorriones, cenzontles y cardenales, los cuales se pueden observar volando de un lado a otro.

 

Recibe unas mil 200 personas a la semana y cuesta 7 pesos  por persona; está abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas… pero ahora está cerrado por rehabilitación. Cuando lo abran, hay que ir.

 

Acuario Inbursa: todavía está nuevo

La Ciudad de México no contaba con un acuario importante hasta que se inauguró este en los límites de Polanco, en donde se exhiben 5 mil ejemplares de más de 230 especies.

 

Con tiburones, cocodrilos, medusas y tortugas, este acuario subterráneo es uno de los más grandes del mundo gracias a sus 48 exhibiciones en las que también se pueden tocar estrellas de mar y acariciar rayas.

 

Como todavía es prácticamente nuevo, suele tener largas filas y, aunque puedes comprar con anticipación los boletos a través del mismo sistema que vende entradas para los conciertos, en el recorrido seguro encontrarás gente parada frente a las peceras que no te dejarán ver bien o chamacos que desobedecen todas las indicaciones del personal de seguridad, pero vale la pena conocerlo.

 

Abre de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 y los fines de semana de 10:00 a 19:30, la entrada cuesta 135 pesos.

 

Granjas del Tío Pepe y Las Américas

Para los que no quieren ver animales salvajes, pero sí convivir con vacas, borregos y conejos, estos dos conceptos son ideales, especialmente para los chilanguitos.

 

La Granja del Tío Pepe fue la primera en su tipo en México, cuando en 1983 diversos especialistas crearon una “granja didáctica” con fines educativos y de negocio, hasta que en 1994 abrieron el concepto actual. La idea es mezclar diversión con la educación y generar conciencia sobre el respeto a los animales.

 

Localizada en la zona de Las Águilas, se llama “Tío Pepe” en honor a su creador, José Díaz de la Mora, un profesional de los animales que es veterinario, psicólogo canino y fundador de la Unidad Canina de la Policía Fiscal Federal.

 

Otro concepto similar es el de la Granja las Américas, localizada en una de las esquinas del Hipódromo de las Américas, donde hay 150 animales de 15 especies.

 

Ambos lugares tienen actividades educativas, áreas de comida rápida y hasta áreas para fiestas.

 

¿Te has dado una vuelta por alguno de estos zoológicos chilangos?

También lee:

Confesiones de un cajero de OXXO

Cómo diablos se usa el potro del amor

¿Aprobarías el examen de nacionalidad chilanga?