Todos tenemos cola que nos pisen

¡Qué oso!

La redacci?n saca sus trapitos sucios... de plano

Y ahora sí, abrimos la puerta de la cocina… aquí los placeres culpables de la redacción chilanga, si encuentras alguno verdaderamente vergonzoso dejanóslo saber puede que una de esas nos de arrepentimiento, puede.