Thalía, No me enseñaste

No rompas más mi pobre corazón

 

No es mentira, en verdad los he visto limpiarse los mocos con esta balada de la Señora Motola, sobre todo cuando grita aquella frase de “¿cómo lo hago sin ti?” Puros pujiditos de una cantante simplona.

 

Columnas anteriores:
Las coreografías gays
Polaroids del orgullo gay

Marcha gay: los básicos
Me enamoré de ti en un chat
Un puñal en serio

Los discos indispensables del clóset

Por una Cuba libre… de prejuicio
Los discos que los gays nunca tendrán

Notas relacionadas:
¿Papás gays?
Asesino a domicilio