Gracias a las redes sociales, nuestros gustos, fobias y posturas éticas están más expuestas que nunca. Así como nuestros padres decían que en la mesa es mejor no tocar temas como la religión o la política, en redes sociales hay temas en los cuales es mejor no adentrarse porque puedes salir espinado, mentando madres o dando unfriends a diestra y siniestra.

Tenemos dos clases de temas, los “light” y los que ya tienen implicaciones más serias. Hagamos un recuento de ambos.

Los ‘light’

No me gusta Star Wars ni me importa

Basta con que escribas “bleh, a mí no me gusta Star Wars y me importa un pepino el estreno de la nueva peli de la saga” para que una horda de fans frikis te hagan la vida de cuadritos, tratando de demostrarte los importantes aportes a la cultura pop de George Lucas y su equipo. Si encima te atreves a decir que no has visto ni una porque te dan hueva, cuidadito porque te dejan caer todo el lado oscuro de la fuerza.

Me gusta Arjona

A menos que en tu Facebook tengas agregadas a tus tías quedadas y a tus compañeras godínez de la chamba, pobre de ti si se te ocurre decir que te gusta alguna rola del guatemalteco consentido del ámbito secretarial. No dejarás de ser la comidilla y terminarás borrando el post antes de continuar siendo objeto de burla. Y no sólo pasa con Arjona, sino también con un montón de artistas y géneros que se vuelven gustos culpables que “nadie oye”, pero casualmente tienen millones de vistas en Youtube y similar número de reproducciones en Spotify.

Me da asco el chocolate

Diversos estudios científicos sostienen que la ingesta de chocolate induce a la liberación de triptófano por parte del cerebro, sustancia ligada a la serotonina. Esta hormona es la encargada de las sensaciones de felicidad y tranquilidad. Es por ello que aquellos que le hacen el fuchi al chocolate en realidad nos parecen más bien cercanos a extraterrestres, pero de que los hay los hay. Y si se atreven a decirlo en público es como si dijeran que les gusta bañarse en sangre de bebé albino.

Sí era penal

Una gran parte de los mexicanos seguía el Mundial de futbol de Brasil 2014. Parecía que México tenía cierta posibilidad de pasar a cuartos de final, cuando un penal cometido en contra de Robben por Rafa Márquez cercenó de tajo las ilusiones de la selección mexicana de pasar al anhelado quinto partido. El TT #NoEraPenal invadió las redes sociales y ahí se mantuvo. Pobre de ti si se te ocurría decir que en efecto, sí era penal, porque te convertías en poco menos que un traidor a la patria y te volvías merecedor de la hoguera.

Los temas más serios

Me gustan los toros

El maltrato animal es uno de los temas más sensibles. Decía Gandhi que una sociedad puede juzgarse por la manera en que trata a sus animales y en gran parte eso es cierto. Los animales no pueden defenderse ante el maltrato por sí mismos, no tienen una voz qué alzar, por lo que muchas asociaciones se dedican a la loable tarea de defenderlos a capa y espada. En el caso particular de la tauromaquia, sus detractores sostienen que lo peor no es sólo el maltrato sino el espectáculo morboso. Prueba poniendo una foto de una corrida de toros (nomás como experimento, aunque ni te gusten) y verás cómo se desata la tercera guerra mundial.

Aborto

Chin. Otro tema espinoso con el cual más valdría no meterse. ¿Por qué? Porque mientras a algunos les parece muy natural que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo y sobre su vida, a otros esto les parece un asesinato y es cuando la controversia se pone bien densa. Basta googlear cualquier noticia al respecto para ver la cascada de comentarios como “qué les costaba ponerse un condón” o “mejor no hubiera abierto las patas” o “es impensable que haya retrógrados que crean que sus preceptos religiosos deben regir las libertades individuales”. En verdad es un tema que sigue causando mucho escozor.

Matrimonio/adopción gay

A menos que tus redes sociales sean un bloque totalmente homogéneo, seguro encontrarás muchas opiniones diversas al respecto. Que si el matrimonio fue hecho para concebir y que permitirles casarse a los gays va a destruir a las familias, que si los conservadores tienen mentes cerradas y retrógradas. No faltan los que dicen “ellos como sea, ¿pero y las criaturas?” y los dimes y diretes no se hacen esperar. Sí, vivimos en pleno siglo XXI pero temas como la homosexualidad y su aceptación social siguen levantando mucha ámpula.

Postura política

Es suficiente que manifiestes abiertamente tu apoyo por un candidato o partido político para que, en palabras del “Perro” Bermúdez, se arme la cámara húngara. Siempre habrá alguien dispuesto a refutar tu postura con argumentos que pueden ir desde datos duros y bien cimentados hasta notas del Deforma o chismes de lavadero. Lo importante es hacer argüende y defender a su gallo, aunque la mayoría sepamos que desde hace mucho todos los gallineros están igual de enlodados.

Hasta aquí algunos temas difíciles de abordar que van desde lo ligerito hasta lo que raya en lo escabroso, por lo que, a menos que seas adicto a la controversia y tengas vocación de Nino Canún, a veces es mejor evitarse para no terminar de la greña con los amigos o hasta la familia. Se vale defender las convicciones, queridos chilangos, mientras sea con argumentos sólidos y con la cabeza fría, por el bien de nuestro amado hígado.

¿Qué otros temas difíciles les ha tocado ver en redes sociales?

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