Siete pecados geeks

El que esté libre de culpa que arroje su gadget

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Por un lado está la lujuria, la gula, la avaricia, la ira y demás; sin embargo, en el mundo de los geeks también hay pecadillos tecnológicos, que aunque pueden parecer más inocentes, son acciones no decorosas de las cuales algunos pueden arrepentirse. ¿Cuál es el suyo?

1. Colgarse del Internet ajeno

Este pecadillo podría parecer muy inocente, pero depende de qué lado estés. Así como hay quienes usan un diablito para colgarse de la luz ajena de a gratis, existen los diableros 2.0, que hacen lo mismo con el Internet del vecino, ese despistado, que por no ponerle clave a su red le está dando Internet gratis a todo el condominio, sin deberla ni temerla.

2. Comprar followers

Este pecado geek, tiene a la codicia detrás y hasta requiere de inversión. Según tu muy “tuitstar” y miembro de la élite de las redes sociales, pero en realidad, ese número millonario de followers es fabricado, y los 15 minutos de fama son una ilusión.

3. Usar un perfil falso en una app de ligue

Con este pecado no sólo se echa la soga al cuello el pecador sino a sus creyentes, pues si eres de los que sube un perfil mucho más guapo de lo que en realidad eres, no faltara quien te crea, se ilusione y luego se de cuenta que ese cuerpo atlético era puro Photoshop.

4. Descargar porno usando Internet de eventos públicos

En eventos abiertos en donde el Internet promete ser bueno y gratuito, a más de uno le gana el instinto de usar la red para cuestiones más sugerentes que inscribirse a un curso de robótica por Internet. Total, que les quita un poquito menos de banda ancha, para sus necesidades personales.

5. Espoilerar el final de temporada

En un grupo de gente muy clavada con una serie, este pecado, puede ser mortal. Pues mientras a alguien le gana la emoción por contar y debatir esa última escena increíble de la serie, otros van apenas empezando la temporada, y son ellos, los que irónicamente vana ver el post spoiler.

6. Exceso de Selfies

Este caso es la representación de la vanidad digital. En el antro, en la escuela, en el tráfico, en la calle, en la protesta, llega en un punto en donde compartir tanto ego ya no es tan agradable. Tal ves hasta te valga uno que otro unfollow.

7. Mandar cadenitas de mails

Para quienes vivieron el apogeo de estos kilométricos mails de advertencias, que de no reenviarlas a más de 10 amigos, te pasarían cosas terribles, seguir saturando bandejas de entrada ajenas con estas cadenitas, puede desencadenar la ira del prójimo.

¿Cuál es tu pecado favorito?